Semblanzas para Mario Tebes - Tributo.

Por Gabriel Torem

El 18 de noviembre pasado nos abandonó el profesor Mario Cayetano Tebes. Con la desaparición física de Tebes, la lingüística quichua y la lingüística en general han perdido uno de sus más dotados investigadores.

Mario Tebes fue uno de los lingüistas más rigurosos y abiertos del país. Este enunciado puede sonar vacío si no se tiene en cuenta el hecho de que Tebes fue un autodicacta, que comenzó a dedicarse a la lingüística de grande, después de jubilarse. Si uno visita la cotidianeidad de Tebes, se sorprenderá de la cantidad de jóvenes que se le acercaban y que él recibía, mucho más que como discípulos, como amigos. En él, la juventud era apertura y curiosidad continua por lo nuevo, desde los nuevos usos de la lengua hasta las novedades informáticas. Sin el corsé de la formación académica, su imaginación le permitió desarrollar métodos de trabajo, exposición y clasificación específicos del quichua, lo que hace que sus textos teóricos sean, por lejos, los más claros de toda la gramática quichua, la mayoría de la cual parte en sus análisis de moldes grecolatinos.

Su legado es invaluable, no sólo para quichuistas o estudiosos de la lengua, sino también para los militantes de los derechos lingüísticos y, en general, para quienes sienten un genuino interés por la defensa de las culturas originarias.

Tras la muerte de Ricardo Nardi, Tebes, con ayuda de Jorge Alderetes y Lelia Albarracín, compendió sus apuntes de un curso dictado por aquél y los convirtió en una gramática que, para investigadores, estudiantes y profesores es la gramática quichua por antonomasia. Por su claridad de exposición y la precisión de sus conceptos, el libro Introducción al quichua santiagueño está al nivel de las grandes obras peruanas quechuas, como las de Cerrón Palomino y Torero e, indiscutiblemente, es la gramática descriptiva más perfecta que existe para el quichua santiagueño.

Con la misma humildad y llaneza de su persona, la Introducción (que, dicho sea de paso, dista mucho de ser una mera introducción) aborda ordenadamente todos los aspectos de la lengua quichua, desde la estructura fonética y fonémica hasta la sintaxis oracional. Es inútil buscar y escudriñar: pese al vastísimo conocimiento de la lengua y de la lingüística general que se pone en juego en la obra, el lector no encontrará una digresión pedante o una línea escrita en tono academicista.

Su libro Sisa pallana, escrito en coautoría con su traductor Atila Karlovich es una compilación de textos de la colonia, rezos, letras de música, poesía épica, relatos orales, obras de teatro, traducciones al quichua, y textos del propio Tebes. Sin dudas, la coronación de su obra literaria es Castañumanata yuyasniy (Recuerdos del Castaño), obra bilingüe quichua español, traducida al español por Atila Karlovich, en la que el autor convierte a su pueblo natal en escenario de relatos costumbristas, anécdotas y añoranzas. El Castaño de Tebes llega más allá de lo que llegaron el Macondo de García Márquez o la Yawknapatawpha de Faulkner, por dos motivos: es un universo imaginado a partir de vivencias y personajes reales y, sobre todo, habla su propia lengua. Seguramente no tardará en llegar el reconocimiento literario al profesor Tebes por esta obra.

 

* Profesor de la Cátedra de Quichua Santiagueño del Instituto de Lingüística de la Universidad de Buenos Aires.