Políticas de la lengua y usos políticos de la lengua

Disertante:

Jorge R. Alderetes

 

Introducción

            El propósito de esta conferencia es mostrar la diferencia entre los términos “políticas de la lengua o política lingüística” y “usos políticos de la lengua”.

LA POLÍTICA LINGÜÍSTICA

Las sociedades siempre han pretendido normar y legislar sobre la lengua, los poderes políticos han manipulado o utilizado tal o cual lengua para gobernar, expandir imperios e imponer patrones culturales. La “política lingüística” es un concepto reciente  cuya acepción general remite a ciertos tipos de intervenciones humanas sobre un estado de lengua. Puede ser una legislación, la fijación de un uso correcto en la forma de la lengua, o acciones del poder dominante que privilegia una forma sobre otra. Para Calvet (1.997) la política lingüística es la determinación de las grandes opciones en materia de relaciones entre las lenguas y la sociedad, y su puesta en práctica se conoce como planificación lingüística. Sucede cuando un estado o una provincia deciden, o deben determinar una opción en materia de relaciones entre lenguas y sociedad. Según Calvet, no hay que descuidar las decisiones de poder, en tanto, por derecho adquirido o conquistado, son las propias comunidades de hablantes quienes debieran hacer política lingüística.
Desde la perspectiva de Haugen, las definiciones de política y de planificación lingüística señalan una relación de subordinación, donde la segunda es la puesta en marcha de la primera, por lo que ha de considerar aspectos a mediano y largo plazo, y necesita de la elaboración y posterior ejecución de un plan, el que puede ser evaluado.
La planificación es de carácter nacional. Cualquier grupo puede elaborar una política lingüística (los quichuistas, los sordos), pero únicamente es el Estado el ente que cuenta con el poder y los medios necesarios para pasar desde la generación de la política a la etapa de la planificación, vale decir, practicar las elecciones políticas previas.
Heinz Kloss, en 1969, introduce los conceptos de planificación del corpus y planificación del status. Mientras la primera tiene relación con las intervenciones en la misma forma de la lengua, la segunda se identifica con sus funciones sociales, su status social y las relaciones con el resto de las lenguas:

 

Forma
(planificación lingüística)

Función
(cultivo de la lengua)

Sociedad
(planificación  
del status)

1.- Elección
(proceso de toma de
decisión)
a.- identificación del problema
b.- elección de una norma

3.- Aplicación
(proceso educacional)

a.- corrección
b.- evaluación

Lengua
(planificación  
del corpus)

2.- Codificación
(estandarización)
a.- transcripción gráfica
b.- sintaxis
c.- léxico

3.- Modernización
(desarrollo funcional)
a.- modernización de la
terminología
b.- desarrollo estilístico

           
Como es posible apreciar, el trabajo del plano educacional ha de ser direccionado desde y hacia el ámbito del status lingüístico.
Sin embargo, y pese a lo abarcador que puede resultar este esquema, no deja de ser conflictivo el hecho de que son los hablantes de una lengua los que deciden finalmente qué hacer con ellas, y esas decisiones suelen estar ligadas con el status o posición y función que cada lengua ocupa en la sociedad.

LOS USOS POLÍTICOS DE LA LENGUA

A continuación, y siempre en el marco de la relación diglósica entre quichua y castellano, voy a referirme al “uso político” de la lengua, haciendo la aclaración que este título, en realidad, engloba aspectos muy diversos, de los cuales mencionaré solo tres. En primer lugar, puede hacer referencia al lenguaje de la política, es decir, al lenguaje que usan los políticos en sus discursos. En segundo lugar, está el uso del lenguaje con fines políticos, es decir, a la utilización del lenguaje como arma política. Y por último, puede hacer referencia a hechos extralingüisticos en los que se usa a la lengua (y a la cultura) como excusa para justificar determinadas acciones, ya sea por parte de personas o de instituciones.
Con respecto al lenguaje político, es decir a la jerga política, no hay suficientes registros en quichua como para poder explayarme en esta dirección. Son paradigmáticos los textos de las tres proclamas revolucionarias del Frente Revolucionario Indoamericanista Popular (FRIP) del año 1961, recopiladas por De Santis en su libro “A vencer o morir” (1998: 37-39). Como se sabe, el FRIP fue una de las agrupaciones predecesoras del PRT-ERP. Desconocemos quién fue el autor de dichos textos, pero indudablemente se trató de un eximio quichuista por la notable calidad de los mismos.

BOLETIN MENSUAL N° 1 DEL FRENTE REVOLUCIONARIO INDOAMERICANISTA POPULAR (FRIP), Octubre de 1961

Qari warmi masisniyku: Ama qechuchinakuychischu. Sayakuychis. Noqaykuwan sukllayaychis, suklla kallpa kananchispaq.

Hombres y mujeres, nuestros semejantes: No permitáis que se os quite, que se os despoje. Paráos, resistid. Uníos a nosotros para que seamos una sola fuerza.

 

BOLETIN MENSUAL N° 2 DEL FRENTE REVOLUCIONARIO INDOAMERICANISTA POPULAR (FRIP), Noviembre de 1961

Llaqtayku qareqa, mana kananta llamkaylla llamkan, mana paypaq imatapas  qaas. Tarpuy kachun, acha kachun, kaña kachun, kikinllami tukuy: qollqe imaqa, sukunallapaqmi, atuchaqkunallapaq; paypaqqa, mana aykapas. Chay tukuytaqa, sukyachinataq kachun. Nami tukukunampaq alli.
Llaqtayku qarikuna: noqaykuwan kuskayaychis , sukllayas sinchiyananchispaq . Suklla atun kallpa sayakoq kasaqku!

El hombre de nuestro suelo, en indebida forma, trabaja y trabaja, sin que de ello nada vea para sí. Sea la siembra, el hacha o la caña, todo resulta igual: el dinero y lo demás, es siempre para otros, para los poderosos solamente: nunca para él. Propongámonos para que todo eso cambie. Ya es hora de que concluya.
Hombres de nuestra tierra: uníos, incorporáos a nosotros, para que unificados nos fortifiquemos. Seamos una sola gran fuerza que haga frente y que resista!

BOLETIN MENSUAL N° 3 DEL FRENTE REVOLUCIONARIO INDOAMERICANISTA POPULAR (FRIP), Diciembre de 1961

Chaqá achka ateqkunapa mana alli sonqo kayninkunarayku, llaqtaykukuna wakchalla kanku.
Mana kaymantakuna, tukuy imamanta paypachakunku; chaypata wakchakunaqa, wasinkunata wikchus, rinankuna tiyan mayllamanpas llamkaq, mana yarqaymanta wañunayaspaqa .
Llaqtamasikuna: kuskayananchis tiyan, sukllayas, yanapanakus, chaynakunamanta qeshpinanchispaq.

Por la mala fe que abrigan aquellos que pueden mucho, nuestros coterráneos son siempre pobres.
Los
que no son de aquí, los de afuera, se adueñan de todo; de ahí que la gente pobre, abandonando sus hogares, tenga que ir hacia cualquier parte a trabajar, para no morirse de hambre.
Paisanos: debemos agruparnos para que unificados, ayudándonos los unos a los otros, podamos liberarnos de ello.

Otro texto revelador es el panfleto propagandístico de la Unión Cívica Radical con motivo de las elecciones a gobernador provincial del 3 de marzo de 1940 promoviendo la candidatura de Gabriel Chiossone, quien finalmente perdió la elección.

QAYNA Y KUNAN
1930. Yachankichis, wawqelusniy, imachus kay watapi sucedera? Radicales saqeranku gobernayta. Chaypachamanta wakcha cristiano astaan wakchayas kutera. Paykuna mandaptinkuna mayqan llamkadorllapas sapa punchaw 4 pesosta chaskeq kara, rantinanpaq munasqanpi imachus precisasqanta.
Setiembre revolución pachamanta chay gobiernos engañeros amoqkuna, patronesan sukllayas, qari llamkadorta fundis pusanku, pagaras sapa punchaw dos pesosta provistapi. Chayrayku, wawqelusniy, chay tiempos bolyakunanpaq, tukuyta consejaykichis, Marzopi votacionespaq radicalesrayku votayta, don Gabriel Chiossone.
Tukuy allita yachanchis patronespa mañitanta: "qollqeyoq kani maskaanqanku" nispa, qari llamkadorta obligas pusanku votananpaq paykuna aqllasqankunata, mana yuyas voto libre kasqanta. Imapaq chay cuarto oscuro sutiyoq, maypi ni pipas, solo Taya Yaya, qaawanchis?
Chaypachaqa, argentino, alli kanaaspá, choqay chay voto patronniyki qosuskanta, soqariy radicalespata, ishkay retratosniyoq kan Yrigoyen y Alempa. Yuyaychis, patronesqa brazosniykichista alquilanku mana sonqoyki ni gustoykichista. Chaypachaqa votaychis qari allí, honráw, wakcha llamkador kuyaqta.
Dr. Hipólito Yrigoyen, Tata Yayanchis reinonpi apichun, tukuy llamkadorpa  amigun kara pay mandaptenqa. Mayllatapas trabajo tiyaq kara y mayqanllapas allita ganas kawsaq kara. Chayrayku guerrata ruwaporanku. Virgen mamanchis munanqa  chay watas volyakunanta radikales ganaptinkuna, don Gabriel Chiossone gobernananta.
Paqta qonqankichisman, wawqelusniy, aqllaychis votaciones puncháw radicalespa votonta urnapi larganaykichispaq. Yrigoyen y Alempa retratosniyoq kan.
Tata Yaya  mañani mayllamanpas pusakunanta chay qaris mana allí gobernaqta radicaleslla kutiptin Chiossone gobernanampaq.
Union Civica Radical

 

AYER Y HOY
1930. Saben, mis hermanitos, ¿qué pasó en este año? Los radicales dejaron de gobernar. Desde esa época el pobre cristiano quedó más empobrecido. Cuando ellos mandaban cualquier trabajador recibía todos los días 4 pesos para comprar donde quisiera lo que necesitaba.
Desde los tiempos de la revolución de setiembre esos gobiernos engañeros que vinieron, haciendo causa común con los patrones, llevaron al hombre trabajador a fundirse, pagando todos los días dos pesos en mercadería. Por eso, hermanos míos, para que esos tiempos vuelvan, les aconsejamos a todos para las votaciones en marzo votar por los radicales, a don Gabriel Chiossone.
Todos sabemos bien la mañita de los patrones: pensando "tengo dinero, me buscarán", llevan al hombre trabajador obligándolo a votar por los que ellos eligen, sin acordarse de que el voto es libre. ¿Para qué (está) ese cuarto llamado oscuro, donde nadie, sólo Dios nos mira?
En tal caso, argentino, si quiere estar bien, tire ese voto que le da su patrón y levante el de los radicales, con los dos retratos de Yrigoyen y Alem. Acuérdense que los patrones alquilan sus brazos, no sus corazones ni sus gustos. Por eso voten a un hombre bueno, honrado, que se conmisera del pobre trabajador.
El doctor Hipólito Yrigoyen, Tata Dios lo tenga en su reino, fue amigo de todos los trabajadores cuando el gobernaba. Por todas partes había trabajo y cualquiera vivía ganado bien. Por eso le hicieron la guerra. Nuestra madre, la Virgen, querrá que esos años vuelvan cuando ganen los radicales, que Gabriel Chiossone gobierne.
Por si se olvidaran, mis hermanitos, el día de las votaciones elijan el voto de los radicales para largarlo en la urna. Es el que lleva los retratos de Yrigoyen y Alem.
A Dios le pido que lleve a cualquier lado a esos hombres que no gobiernan bien, cuando queden sólo los radicales y gobierne Chiossone.
Unión Cívica Radical.

Los mensajes políticos de estos documentos son un testimonio de la vitalidad lingüística de la lengua quichua en aquellos años, pero también son reveladores del grado de declinación de esa vitalidad en las décadas posteriores. En la actualidad, no encontramos documentos de estas características. Sin embargo, de tanto en tanto surgen manifestaciones políticas en la lengua vernácula:


¡Hagamos paro en nuestros lugares de trabajo!

Pancartas en quichua

 

¡No nos quiten nuestro salario! ¡Mentirosos!
Carteles en quichua

Como se puede apreciar, en el lenguaje político en lengua quichua solo hemos encontrado la expresión del oprimido. Por supuesto, me estoy refiriendo a textos escritos u orales que se puedan mostrar o escuchar. Hay numerosas referencias a arengas políticas en quichua pero, dada la oralidad de la lengua, la falta de registros atenta contra la posibilidad de un análisis más profundo.

Dije también que habría que considerar el uso del lenguaje con fines políticos, es decir, a la utilización del lenguaje como arma política. El quichua siempre jugó un rol importante en la política santiagueña y es bien sabido que los grandes caudillos del siglo XIX, como Ibarra y Taboada, manejaban muy bien el quichua al que utilizaban como herramienta de control político. Como señala el historiador Eduardo Ronsezvaig, el caudillismo del XIX trató de separar la religiosidad popular de la lengua quichua, utilizando a la primera para el ritual de dominación, y dejando a la variedad dialectal como atributo del poder blanco: se hablaría en quichua porque los hacendados así lo querían. El bilingüismo de los caudillos santiagueños formaba parte de los orígenes y los efectos del poder. Ibarra no puede entenderse sin su quichuismo de  prisión y fuerte. Pasar de una lengua a otra constantemente, les aseguraba un control, un puente entre dos mundos intocables.
Otro ejemplo histórico de la utilización del lenguaje con fines políticos lo constituye Domingo Faustino Sarmiento, cuyas expresiones de odio y racismo hacia las lenguas y culturas americanas guardan relación directa con el empleo de la lengua nacional como herramienta de homogeneización forzosa. Este proceso tendrá por un lado a la “Generación del 80”, con la adopción de referentes culturales eurocéntricos y por el otro, el genocidio mediante las expediciones militares de Julio Argentino Roca, entre otros nombres de triste memoria para los pueblos originarios. Todo esto formó parte de un plan orientado a eliminar, no sólo físicamente a los pueblos originarios, sino también a borrar todo aspecto cultural relacionado con los mismos.
Es claro que en el fondo de todo esto se halla la relación entre lengua y poder.  Una relación que Antonio de Nebrija en 1492 había resumido en la frase “… porque la lengua siempre fue compañera del imperio”, al dedicar su “Gramática de la lengua castellana” a Isabel La Católica. Cinco siglos después, en el sistema educativo argentino el máximo referente lingüístico sigue siendo el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua. Cinco siglos de dominación lingüística ejercido por la RAE y sus academias satélites. Pero hay otro ejemplo, de dimensiones colosales y es la pretensión de consolidar al inglés como la lengua predominante en el mundo. La imposición del inglés como la lengua universal forma parte de una política imperialista.  La posición hegemónica del inglés está llevando a discriminar lingüística y culturalmente a grandes sectores de la población, reduciendo los espacios de uso y de participación de otras lenguas en diferentes esferas como en el comercio mundial, las organizaciones internacionales, la producción científica o la propia educación. Es decir, el inglés es a las otras lenguas del mundo, lo que la castilla es a la quichua de Santiago.
De los “usos políticos” del lenguaje, desde presupuestos ajenos a la lingüística, los tiempos modernos nos brindan multitud de ejemplos. Basta con recordar la manipulación del lenguaje por parte del nazismo como soporte de su ideología. La propaganda de Goebbels ideaba nuevas palabras y expresiones, o cambiaba el significado de otras, con el fin de crear un lenguaje homogéneo caracterizado por el fanatismo hacia un partido y a su líder Adolfo Hitler. La propaganda nazi, a partir de la palabra “ario”, inventó la palabra “arianizar” para no utilizar aquella que describía su política racial: etnocidio. El nazismo también inventó la expresión “campos de concentración” para referirse a los campos de exterminio, entre muchas otras expresiones que fueron dando forma a un lenguaje que lo impregnó absolutamente todo y que reinaba incluso entre los judíos. Nosotros los argentinos aún seguimos hablando de “centros clandestinos de detención” para referirnos a los campos de tortura y muerte de la dictadura.
La utilización fraudulenta del lenguaje encontrará su punto más alto con el neoliberalismo y solo hace falta leer los diarios o escuchar radio o ver televisión para advertir cómo se manipula el lenguaje, para convencernos de que la realidad no es la que vivimos, ni palpamos ni sentimos, sino aquella que los grupos hegemónicos pretenden que veamos. Es mediante la manipulación del lenguaje que el neoliberalismo ha cimentado en gran medida su hegemonía ideológica. Una “solución habitacional” es el nombre que se le da a una precaria casilla de madera para que vivan hacinadas 8 o 10 personas. La “igualdad” ya no se refiere una igualdad entre clases sino a una igualdad entre sexos a la hora de ser explotados. La “solidaridad” ya no consiste en una redistribución entre los que más tienen y los que menos poseen, ahoa es una relación entre pobres. Los que buscan trabajo saben que “flexibilidad horaria” no significa que uno podrá disponer de su horario, sino que el patrón podrá hacernos trabajar más horas de lo que la ley permite.
El nuevo orden impuesto por el capitalismo global implicó también la puesta en marcha de un proyecto sobre el lenguaje - el cambio en el lenguaje es una parte importante de los cambios socioeconómicos que están teniendo lugar. El lenguaje es importante porque permite imponer, extender y legitimar ese nuevo orden, presentándonos a la globalización como un proceso natural, universal e irreversible.
Habría que sumar a todo esto el uso discriminatorio del lenguaje, haciendo la salvedad de que la discriminación no está en el lenguaje mismo, sino que lo que realmente discrimina es el particular uso que hagamos del él. Basta con recordar esa famosa frase de un noticiero televisivo porteño: “Mueren dos personas y un boliviano”.
¿Podría la quichua, en su condición de lengua dominada, discriminada y minorizada y por ser lengua de oprimidos y discriminados, incorporar términos como los antes citados?. No lo sabemos, pero seguro que los neologismos sojización, testaferro, topadora y desmonte más antes que tarde ya se habrán incorporado al léxico quichua.

Dedicatoria DAB 1Por último, voy a referirme a aquellos hechos extralingüisticos en los que se pretende usar a la lengua como justificativo de ciertas acciones, ya sea por parte de personas o de instituciones. Sabemos que es un hecho habitual que una persona exprese su ideología a través de su discurso, oral o escrito. No hay nada en particular en ello. Pero hay situaciones en donde lo central no es lo que la lengua dice, sino las actitudes con respecto al lenguaje.

En esta dedicatoria al militar golpista Isaac Rojas, Domingo A. Bravo claramente expresa su ideología: “Para el Exmo. Sr.Vice-Presidente de la Nación y prominente figura de nuestra Revolución Libertadora” y “Con alto respeto y adhesión a la causa de la Libertad”. En su discurso, Bravo no se expresa en quichua, sino en castellano. Pero en esta inocente dedicatoria a una figura pública, en la portada de un libro, Bravo se apropia del valor simbólico de la lengua quichua “esta obra  de hondo contenido santiagueño expuesto en el habla nativa de su pueblo”, y la usa con el propósito de congraciarse con el jerarca militar.

 

En la siguiente dedicatoria, es aún más explícito:

Al “brillante héroe de la Revolución Libertadora”, Bravo le dedica “este Cancionero Quichua que recoge el canto tradicional de esta tierra donde V.E. pasó las recordadas horas de su infancia”.
Aquí Bravo nuevamente explicita su ideología en la lengua castellana, pero se apropia del valor simbólico de la lengua quichua y lo utiliza como excusa para sensibilizar al tiranuelo nacido en tierra santiagueña.

Dedicatoria DAB 2

Dedicatoria DAB 3

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Ambas dedicatorias corresponden al año 1957, diez años después, cuando el país nuevamente se encontraba bajo una dictadura, Bravo redacta esta otra dedicatoria al Tte.Coronel Luis Cáceres, un funcionario de la intervención militar:“Para mi comprovinciano y amigo el Tte.Cnel.Luis Cáceres, este libro que recoge el habla de la tierra nativa”.
En estos casos que acabo de mostrar, aún invocando razones de amistad, puede que a alguien le resulte sugestivo que Bravo dedique sus libros a funcionarios de diferentes dictaduras militares. No es mi propósito hacer aquí un análisis del pensamiento polìtico de Bravo sino señalar lo que yo sí encuentro sugestivo, y es que en ningún caso deja de hacer referencia a la lengua. En las tapas de los libros, sus títulos no dejan duda alguna sobre su contenido, tornando innecesaria una referencia explícita a la lengua quichua en las dedicatorias, pero Bravo lo hace para apropiarse del valor simbólico de la misma.

Otro ejemplo interesante de manipulación del lenguaje lo encontramos en el caso de los tonocotés de Santiago del Estero. En un reportaje publicado en el diario de ultraderecha y anticomunista La Gran Época (online), la dirigente tonocoté María Luisa “Solita” Pereyra afirmó que la lengua originaria de su pueblo se perdió como una consecuencia de la imposición lingüística del quichua cuando se produjo la expansión del imperio incaico. Ante una pregunta sobre su nombre, ella respondió: “Mi nombre es Sapallitan Pereyra Atojpa, que significa Solita de la undécima generación de la Gran Casa del Sol, ese es mi nombre nativo” (Colombres Garmendia, 2006). Cualquiera que sepa algo de quichua, no puede menos que sonreír ante tamaño dislate. En realidad, su supuesto nombre originario se construyó a partir del sobrenombre español “Solita”. Al adjetivo sapalla “sola” le agregó el diminutivo español –ita y con eso ya obtuvo su equivalente quichua. Ahora, qué tendrá que ver el zorro con la Gran Casa del Sol, es algo que excede nuestra imaginación. La firma que Pereyra estampa en los documentos públicos muestra sugestivos detalles de su particular manera de construir su identidad.


Firma


Hacia fines de 2007, el gobierno de la provincia de Santiago del Estero difundió unos lujosos folletos a todo color que habían preparado los dirigentes de las comunidades tonocotés. En uno de ellos hay una descripción de los rasgos físicos del Pueblo Tonocoté:

  • Tonocoté o Tunukuti, significa “Hombre Colorado”, se caracteriza por su piel colorada y pinceladas rojizas en los cabellos.
  • Son de estatura media a alta, de piernas largas
  • De cabellos lacios o semi ondulados
  • Braquicéfalos – cráneos cortos y anchos, cara ancha, pómulos marcados y nariz de mediana a grande.
  • Ancestralmente y hasta la llegada de los invasores vestían con un delantal de plumas de suri.

 

Más allá de la poca feliz idea de definir a un pueblo a través de características físicas, nótese la falsedad de la traducción del etnónimo “tonocoté” para forzar su coincidencia con los rasgos mencionados.[1]
En otro folleto hay una descripción de la organización social de las comunidades tonocotés y está tomado del Capítulo IV “Organización y Autoridades” de la “Ley del Pueblo Tonocoté”:

  • El KAMÁCHEJ es la autoridad máxima de cada comunidad Tonocoté.
  • Es elegido mediante asamblea cada cuatro años.
  • La asamblea se realiza durante el Inti Raymi, en el solsticio de invierno, entre el 20 y el 24 de julio, fecha en que se celebra el año nuevo indígena.
  • Actualmente en Santiago del Estero el Pueblo Tonocoté cuenta con 19 KAMÁCHEJ, uno por cada una de las 19 comunidades ubicadas en los departamentos San Martín, Avellaneda y Figueroa.

 

El verbo kamay y el tema verbal derivado kamachiy, ya no existen en el quichua santiagueño. Tampoco la figura del Kamachej, mencionado en el folleto. En rigor de verdad, todos estos elementos, el Kamachej, el Inti Raymi, la Unancha, el Tinkina, el Kipukamayoj, mencionados en el Capítulo IV, no son santiagueños. Aún más, estas palabras pertenecientes al dialecto cuzqueño-boliviano, ya no están en vigencia en el quichua santiagueño.
La “Ley del Pueblo Tonocoté” mencionada, Kamachisqa Llaqtaypa Tonocoté, “para el desarrollo de su identidad y la gestión de sus recursos”, declara a dicho pueblo persona jurídica de carácter público no estatal. Consta de 25 artículos donde define como autoridades al Consejo de Ancianos (Yuyajpa Kunawa), al Consejo Llutqui (integrado por los Kamachejkuna),  al Tinkina (una suerte de portavoz y representante legal) y al Kipukamayoj. La organización de este “pueblo indígena” se establece a través de un estatuto de neto corte occidental.
Cuando a Solita Pereyra le preguntan acerca de las creencias religiosas de su pueblo, hace una gran ensalada con términos quichuas y con conceptos ajenos a la región:  “la Madre Tierra … nos permite dejar nuestra huella sobre la faz del ‘Kai Pacha’ [este mundo], y nos recibe cuando nos vamos, al ‘Úray Pacha’, abajo, para renacer después y subir y trascender nuestro ‘Uqurunanchys’ que es nuestro yo, nuestro espíritu, al ‘Anaj Pacha’.” Para completar, incluye a la Pachamama andina, el Taniku (un dios prehispánico del Departamento Salavina), y a la Mayup Maman (una mujer rubia con cola de pez semejante a las sirenas de la mitología europea).

La invisibilización de las culturas indígenas ha sido una práctica constante en nuestro país pero con el arribo del neoliberalismo, aparece una nueva estrategia: si antes el Estado procuraba indios “domesticados”, ahora busca promover indios asimilados culturalmente. Como resultado de las prácticas del clientelismo político promovido por el Estado neoliberal y una dirigencia corrupta, muchos procesos de reemergencia y (re)construcción de una identidad indígena han sido desvirtuados.
En el caso de la población quichuahablante de Santiago del Estero, sus derechos lingüísticos se ven amenazados adicionalmente por nuevas formas de discriminación originadas en prejuicios acerca de la identidad étnica de sus integrantes. Por esta razón algunos organismos gubernamentales, insisten en marginar a los “quichuistas” por no autorreferenciarse como indígenas.

 

Obras citadas

Albarracín, L. I. (2004). La lengua como herramienta de poder. Conferencia central en las I Jornadas Internacionales de Educación Lingüística “La Identidad y las Lenguas”. Facultad de Ciencias de la Administración, Universidad Nacional de Entre Ríos, Concordia, Entre Ríos.
Albarracín, L. I., & Alderetes, J. R. (2004).Lenguas aborígenes en comunidades criollas: Un motivo más para la exclusión. En A. Tissera de Molina & J. Zigarán (Comps.), Lenguas y culturas en contacto (pp. 147-158). Salta, Argentina: Universidad Nacional de Salta, Departamento de Lenguas Modernas.

Albarracín, L. I., & Alderetes, J. R. (2005). El lenguaje como instrumento de discriminación y exclusión. Conferencia en el Foro Interdisciplinario sobre Educación “Los desafíos de la igualdad”. Montevideo: Instituto de Altos Estudios (IAE), Universidad de la República.

Alderetes, J. R., & Albarracín, L. I. (2004). El quechua en Argentina: El caso de Santiago del Estero. International Journal of the Sociology of Language, 167, 83–93.

Bartolomé, M. A. (2004). Los pobladores del “desierto”.  Amérique Latine: Histoire et Mémoire, Les Cahiers ALHIM, Número 10-2004: Identités: positionnements des groupes indiens en Amérique latine. Disponible: <http://alhim.revues.org/document103.html>.

Colombres Garmendia, M. (2006). Pueblo tonocoté: Sabiduría milenaria. Entrevista a Solita Pereyra. Disponible:  <http://www.lagranepoca.com/news/6-1-30/1844.html>. 

Isla, A. (2002). Los usos políticos de la identidad: Indigenismo y estado. Buenos Aires: Editorial de las Ciencias, CONICET, FLACSO.

Referencias bibliográficas mencionadas por Viegas Barros

 Calandrelli, M. (1896). Filología americana: Lule y Tonocoté. La Biblioteca, I(1), 261–276. Buenos Aires.
 Jolís, J. (1972). Ensayo sobre la historia natural del Gran Chaco. Trad. M. L. Acuña. Estudio preliminar J. A. Maeder. Resistencia (Chaco): Universidad Nacional del Nordeste, Instituto de Historia. Edición original: Faenza, Italia, 1789.
 Llamas, A. de (1910). Uakambabelté ó Vilela, lenguas indígenas aborígenes: mi contribución primera al estudio de la historia antigua. Corrientes, Argentina: Tip. y Enc. Teodoro Heinecke.
 Machoni de Cerdeña, A. 1878 [1732]. Arte y vocabulario de la lengua Lule y Tonocoté. Con introducción y apéndices por Juan M. Larsen. Buenos Aires: Pablo E. Coni.

 

[1] Con referencia al término “tonocoté”, el lingüista e investigador Pedro Viega Barros, especialista en el tema, en comunicación personal, nos manifiesta: “Ninguna fuente colonial conocida por mí ––de las que mencionan a este pueblo (Dobrizoffer, Gilij, Hervás, Jolís, Pedro Lozano, Machón)–– ofrece etimología alguna para esta denominación.