Producción de textos para zonas bilingües
Prof. Lelia Inés Albarracín
Asociación Investigadores en Lengua Quechua
adilq@hotmail.com
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo es una propuesta para atender las necesidades
de los niños de zonas bilingües en su escolarización,
partiendo del análisis de las particularidades de una lengua de
transmisión puramente oral y de los textos adecuados para ese
entorno, además de las características de la capacitación
de los docentes que interactúan con esos educandos. En particular,
nos referiremos a quienes tienen como lengua materna el quichua, lengua
que se encuentra en una relación diglósica con el castellano,
lo que conduce a graves dificultades en el proceso de alfabetización
escolar.
MARCO TEÓRICO
El problema se plantea por cuanto la educación
que se imparte en muchas regiones de nuestro país tiene en su
base la idea de que todos los niños son monolingües hispanohablantes.
El sistema educativo no considera que hay pobladores que hablan una lengua
que no es la oficial o hablan un español dialectal, muy alejado
de lo que se considera como estándar. Es el caso de Santiago del
Estero, en el Norte de Argentina, una provincia que cuenta actualmente
con aproximadamente 180.000 hablantes de la lengua quichua, una variedad
dialectal del quechua.
Los quichuahablantes se encuentran distribuidos a lo largo de trece
departamentos, y viven en su mayoría en las zonas rurales, en tierras
poco favorecidas para la producción agrícola - ganadera y
sin desarrollo industrial. Para gran parte de los habitantes
de esta región, el quichua es su lengua materna y la lengua de
comunicación familiar, transmisora de una cultura milenaria; en
general tienen alta competencia tanto en quichua como en español pero
sus valores culturales o creencias no son los de la cultura dominante; aunque
en menor medida, también hay bilingües pasivos, que entienden
la lengua pero no la hablan. El resto no maneja esta lengua, pero la variedad
dialectal del español que habla contiene, no sólo palabras
de origen quichua, sino también calcos sintácticos que provienen
de esa lengua.
Así planteada la situación analicemos
lo que sucede cuando uno de estos niños llega a la escuela: si
tenemos en cuenta que toda lengua materna es el vínculo social
e individual del niño, que es portadora esencial de todo su desarrollo
psíquico y de su socialización es lógico imaginar
que un quichuahablante al llegar a la escuela sufre diversos traumas al
tener que enfrentarse con temas ajenos a su medio cultural, histórico
y geográfico.
Según Taipe Campos (1988) este primer contacto
provoca en el niño un triple trauma:
- Un trauma psicológico por cuanto al no tener en cuenta la
lengua materna del educando se evidencia un desprecio por la misma y
por los hábitos, patrones y valores locales, lo que genera en
el niño sentimientos de temor e inseguridad y comienza a interiorizar
estereotipos de inferioridad.
- Un trauma lingüístico porque en la escuela se da el
primer choque entre el quichua y el español. No se tiene en cuenta
que el niño en edad escolar ya ha estructurado su lengua materna,
por lo tanto habla, piensa, incorpora conceptos, construye juicios y razonamientos
en quichua.
- Un trauma cultural porque la escuela crea un clima general de rechazo
hacia la cultura de los educandos, lo que provoca la autonegación
por parte de los niños y el deseo de abandonar su cultura para evitar
la estigmatización social.
Como hemos visto anteriormente la lengua quichua es portadora de
una cultura milenaria. Haciendo un rápido análisis de la
estructura de esta lengua podemos decir que, fonológicamente (Cerrón
Palomino 1990: 165), el quechua se caracteriza por:
a. poseer un sistema mínimo trivocálico: /i, u, a/
b. desconocer las consonantes /b,d,g,f/
c. no admitir secuencias vocálicas
d. no aceptar grupos consonánticos tautosilábicos y
e. llevar el rasgo de intensidad en la penúltima sílaba
Morfosintácticamente, el quechua (lengua aglutinante) ofrece
las siguientes características generales:
a. ausencia de artículo
b. carencia de concordancia de género y número
c. existencia de un solo sistema de conjugación enteramente regular
d. precedencia del modificador respecto de su núcleo, es decir:
- el adjetivo precede al nombre
- el elemento poseedor al elemento poseído
- el objeto al verbo
- la oración relativa a la Frase Nominal cabeza
- la subordinada a la principal
Si comparamos estos rasgos con los de la lengua española,
se entenderá que el niño quichuahablante al adquirir la
segunda lengua (el español) se enfrenta a estructuras totalmente
nuevas y desconocidas, más allá de que tenga también
que incorporar los valores de la cultura occidental. En el caso de aquellos
niños santiagueños que no tienen al quichua como lengua materna,
la misma actúa como substrato.
Es importante entonces tener en cuenta que los niños que recibe
la escuela no son ‘recipientes vacíos’ sino seres portadores de
una cultura distinta a la que se imparte en las aulas. Sin embargo esa
riqueza cultural no es tenida en cuenta a la hora de diseñar el
curriculum. En la escuela, el quichua ni siquiera constituye un objeto
de estudio, difícilmente entonces pueda constituirse en un vehículo
de instrucción.
La importancia de iniciar al niño en la
lectura, pero a partir de la lengua quechua está plenamente justificada
con este párrafo de José María Arguedas (1939):
“El aprendizaje de la lectura supone el conocimiento total del idioma
que se trata de estudiar, porque el fenómeno de la lectura es fisiológico
y psicológico al mismo tiempo, siendo posible aprender sólo
la lectura fisiológica, externa de cualquier idioma, pues para
eso basta la memorización formal de su alfabeto; pero tal lectura
será naturalmente nula y sin valor desde el punto de vista psicológico,
pues quien lea de este modo un idioma cualquiera seguirá siendo
un analfabeto absoluto. Es esta sencilla y clara evidencia psicológica
la que da fundamento a la tesis de quienes pedimos que al niño indio
se le enseñe a leer primero en su propia lengua nativa”.
Es así entonces que surge la necesidad de hacer propuestas
para la alfabetización bilingüe de niños - y por qué
no de los adultos en Santiago del Estero - a partir de su lengua materna.
Según Ching (1983: 13): “Antes de que el niño aprenda a
leer en español, debe ser capaz de entenderlo y hablarlo. Es frecuente,
que los profesores obliguen al niño a leer antes de que pueda
comprender bien el español y hablarlo con fluidez”.
Es necesario aclarar que todo cambio necesita de la voluntad del
poder político para que pueda darse, pero a su vez ese poder debe
tomar conocimiento y conciencia de la complejidad del problema, de ahí
la necesidad de esta clase de trabajos.
Por otro lado, muchas veces la orientación de una determinada
política tiene que ver con la ideología de los grupos intelectuales
de una región. En el caso de Santiago del Estero, quienes estudian
la lengua prefieren la visión folklórica de la misma y consideran
a los hablantes como seres sin poder de decisión y sin ideas propias.
Mucho no podemos esperar de una sociedad que prohibió durante
décadas el uso de la lengua en el ámbito escolar y que
actualmente se ocupa de la redacción de leyes y decretos normativos
sobre la lengua quichua, que más tienen que ver con aspectos formales
que con una verdadera planificación lingüística.
MARCO LEGAL
La Ley Federal de Educación, Nº 24195,
en el Título II, Capítulo I, art. 5º referente a la
Política Educativa expresa:
“El Estado Nacional deberá fijar los lineamientos
de la política educativa respetando los siguientes derechos, principios
y criterios:
a) El fortalecimiento de la identidad nacional
atendiendo a las idiosincrasias locales, provinciales y nacionales.
Por otro lado, el Capítulo II, artículo 8º, referente
al sistema educativo nacional expresa:
El sistema educativo asegurará a todos los habitantes del
país, el ejercicio efectivo de su derecho a aprender, mediante
la igualdad de oportunidades y posibilidades, sin discriminación
alguna.
En tanto que el artículo 9º expresa:
“El sistema educativo ha de ser flexible, articulado, equitativo,
abierto, prospectivo y orientado a satisfacer las necesidades nacionales
y la diversidad regional”
Por otro lado, el artículo 23 de la Declaración
Universal de Derechos Lingüísticos, proclamada en Barcelona
el 6 de junio de 1996, expresa:
“La educación debe contribuir a fomentar la capacidad de autoexpresión
lingüística y cultural de la comunidad lingüística
del territorio donde es impartida. La educación debe contribuir
al mantenimiento y desarrollo de la lengua hablada por la comunidad lingüística
del territorio donde es impartida. La educación debe estar siempre
al servicio de la diversidad lingüística y cultural y las
relaciones armoniosas entre diferentes comunidades lingüísticas
de todo el mundo”.
PROPUESTAS
La formación docente
Si tenemos en cuenta la importancia de la formación docente
para la tarea de alfabetización nos encontramos con un gran inconveniente:
la falta de preparación de los docentes para desempeñarse
en el ámbito bilingüe.
La situación de los docentes que trabajan en el ámbito
rural pueda ser dividida en dos grupos:
- por un lado, los docentes monolingües en español que
provienen de un medio urbano y que desconocen la lengua y cultura de
sus alumnos y que, por lo tanto, optan por la solución más
rápida: prohibir a los educandos que se expresen en su lengua
materna;
- por otro lado están los docentes provenientes de zonas bilingües,
quienes a su vez han sido formados en la escuela con los valores de la
cultura occidental y que harán que sus alumnos repitan la experiencia
que ellos mismos han vivido, un rechazo por la lengua y los valores de
la comunidad.
Para un capacitación óptima de los docentes debería
tenerse en cuenta tres disciplinas básicas: pedagogía,
lingüística regional y antropología, pues para muchos
niños el maestro es el primer contacto que ellos logran con la
cultura occidental.
Teniendo en cuenta que en los últimos
años se está dando una sobresaturación en el número
de docentes que han sido formados y no pueden ingresar al sistema educativo,
lo que está llevando a que en muchas zonas se produzca el cierre
de institutos de formación docente, sería interesante ofrecer
una propuesta alternativa: la formación de docentes bilingües
(contemplado en la Resolución Nº107/99 del Consejo Federal
de Cultura y Educación, Ministerio de Educación de la Nación),
la infraestructura necesaria y los recursos humanos están, sólo
hace falta un cambio en el curriculum vigente.
En el caso de Santiago del Estero, existe una ley provincial que
se refiere a la enseñanza de la lengua quichua en los institutos
de formación docente, pero en ningún instituto estatal se
enseña la lengua a los futuros maestros.
Además como un paliativo para el problema de la falta de horizontes
para los jóvenes de zonas rurales, podría implementarse
la figura del auxiliar bilingüe, existente ya en otras regiones de
nuestro país.
ELABORACIÓN DE MATERIAL DIDÁCTICO
Actualmente existen pocos libros especializados
sobre la variedad dialectal del quechua que se habla en Santiago del
Estero: el material existente no está actualizado, se trata de
gramáticas escritas por sacerdotes en el siglo XIX o bien datan
de mediados del siglo XX. En estas gramáticas y diccionarios,
la lengua es analizada con la metodología que se usa para las lengua
europeas, el latín por ejemplo y no están acordes con los
conceptos más modernos de la lingüística quechua.
Tampoco resultan útiles las obras realizadas por personas que carecen
de una adecuada preparación pedagógico - científica
y que desconocen la estructura interna de una lengua tipológicamente
diferente al español.
Además, no existe una unificación escrituraria de la
lengua ya que los grupos intelectuales se niegan a reconocer el alfabeto
panquechua en uso en los demás países, al que consideran
como una intromisión extranjera en la región, acentuando
así un regionalismo - lindante con el chauvinismo - que incide
negativamente en el mantenimiento de la lengua. La devoción
que existe en Santiago por la sanción de leyes y decretos, que
finalmente se reducen a actos declamatorios, produjo años
atrás una ley que obliga al uso de una escritura arcaica y que
no resistiría el menor análisis de los lingüistas modernos
y que hoy se pretende reflotar.
Por otro lado, los niños quichuistas trabajan
actualmente con material que los ignora. En sus libros de textos no están
presentes su lengua, sus mitos, su realidad. Los textos no hablan de su
afición por las carreras ‘cuadreras’ o por la pesca en el río,
ni de su creencia en la Telesita (personaje mítico) o del gusto por
la algarroba y por los cuentos del zorro con el quirquincho; tampoco hablan
de los obreros golondrinas o de la curandera de la zona. Estos temas
no son propios de ignorantes o rústicos sino de niños con
una formación cultural distinta a la de los niños urbanos.
Muchos quichuahablantes de Santiago del Estero
tienen el concepto de que “la quichua no se escribe, se habla”, producto
de la falta de material circulante escrito en lengua quichua. Sin lugar
a dudas las publicaciones ayudarían aún más a la conservación
y difusión de la lengua.. Además la frecuentación
del discurso literario acerca al alumno al patrimonio cultural de su comunidad.
No olvidemos que la lengua quichua como muchas otras corre el riesgo
de desaparecer.
Vemos entonces la importancia de producir material
escrito en lengua quichua para:
- La formación de maestros: en este caso planteamos la necesidad de publicaciones como manuales de la lengua, gramáticas, diccionarios, ensayos antropológicos.
- La alfabetización bilingüe de niños quichuahablantes y/o adultos (con los métodos analítico y sintético, por ejemplo): libros de lectura, con recopilación de coplas y leyendas en lengua quichua.
- La conservación de la lengua y la cultura, partiendo de la necesidad de la diversificación curricular en la enseñanza de las matemáticas, las ciencias sociales y naturales considerando las bases ecológicas-geográficas, la historia y la cultura regional.
- Promover y difundir la producción literaria en quechua. Cabe aclarar que si bien existen hablantes de la lengua que han escrito poesías, cuentos y obras teatrales, por ejemplo, el divorcio entre la escuela y la realidad socio - lingüístico - cultural conduce a que este material no sea utilizado en el aula.
- La enseñanza de la lengua y la cultura en aquellos departamentos y provincias vecinas monolingües; nuestros niños y adolescentes aprenden idiomas extranjeros pero muy difícilmente tendrán contacto con un anglófono o un francófono, entonces por qué no enseñar la lengua materna de miles de nuestros hermanos, que están cerca nuestro.
En todos los casos, los trabajos deberían respetar la identidad
cultural de los hablantes y tener en cuenta de que el quichua no es una
lengua dominante sino una lengua oprimida, es decir atender el contexto
socio - cultural de la misma.
En este punto cabe aclarar que hemos elaborado
un ‘Manual para docentes de E.G.B.”, el cual contiene relatos de
los propios hablantes además de una gramática y un diccionario.
Si bien el mismo no ha sido publicado por falta de presupuesto, es utilizado
en el dictado del Curso de Lengua Quichua de la Facultad de Filosofía
y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán.
CONCLUSIÓN
No se puede ignorar la importancia de contar con recursos para la
elaboración de estas propuestas, pero nuestra idea tiene que ver
con la urgencia de tomar conciencia de las necesidades especiales de hermanos
que son ignorados por no hablar la lengua oficial. Entonces el mensaje va
dirigido a los especialistas en Letras para que reflexionen que hay un
campo de estudio muy ignorado cual es la especialización lingüística
aplicada a la enseñanza de las lenguas aborígenes; a los
especialistas en Historia y disciplinas Antropológicas para que
se vuelquen hacia el análisis de las culturas americanas;
a los especialistas en Pedagogía para que valoren un amplio campo
de estudio, la problemática de los niños bilingües;
a los docentes en general para que cuando tengan la oportunidad de trabajar
con los alumnos sean capaces de interesarlos en la situación de
aquellos argentinos, que parecen tener menos derechos que el resto de sus
compatriotas. Toda esta labor debe tener como guía el convencimiento
de que asumimos la identidad multilingüe y pluricultural de un país.
Pero fundamentalmente este trabajo va dirigido a quienes tienen la
posibilidad de realizar cambios en la política educativa, porque
si tenemos en cuenta que durante años la escuela ha condensado
los rasgos de la cultura dominante y ha mantenido una actitud discriminatoria
para con los hablantes de las lenguas vernáculas, debería
ser en nuestros días el lugar para la recuperación y fortalecimiento
de la cultura que identifica a los alumnos, lo que hará posible
un diálogo en pie de igualdad con elementos culturales exógenos,
inevitables en tiempos de globalización.
La exclusión y la intolerancia son formas que atentan contra
el patrimonio cultural de un país y evitar la desaparición
de una lengua representa la mejor alternativa para lograr la identidad nacional
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