Contestando a arroba punto com

Por Víctor Manuel Paz


En mi carácter de esposo de Ilda Margarita Juárez de Paz, me permito contestar la nota que salió en NUEVO DIARIO en la edición del domingo 9 de noviembre, titulada Otros Comentarios; firmada por un navegante tucumano, que preocupado por dominar los espacios cósmicos, nunca está donde se tratan los temas, que según él, tanto le preocupan. Todo lo hace por Internet: manda su hojita y cree que con eso ya solucionó todo.
Me tocó vivir dos experiencias en relación a su persona. Una, fue en la ciudad de Santa Fe, año 1999, III Jornadas de Etnolingüística, auspiciadas por la Escuela de Antropología, Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario, donde subió al estrado un señor cordobés conocido como Rumi Nawui, para exponer un trabajo que tenía la firma del navegante en cuestión. El título de la exposición era “Acerca de la enseñanza de la lengua quechua en el NOA”. En ella se decía que en Santiago no se había trabajado sobre el tema. Como nosotros conocíamos el trabajo del doctor Bravo, nos pusimos de pie y mi esposa trató de interferir. Nos pareció grosero que desarrollasen delante de nosotros semejante mentira sin estar los firmantes de la nota.
En el Congreso, que se desarrolló en nuestra universidad pasó exactamente lo mismo; mandó una hojita, pero el que tenía que leerla no se presentó. No debía ir a Rosario, era aquí nomás, en Santiago. De haberlo hecho, no tendría que estar yo contestando una nota, inconveniente.
Mi mujer tuvo que pagar para leer su trabajo en el Congreso. Dos días antes, estando en compañía de la profesora de Literatura María Inés Bravo de Gentile, uno de los organizadores invitó a las damas a participar de las exposiciones, creyendo, supongo, que se iban a dejar llevar por los catedráticos del mundo. Ellas hablaron después del doctor Kirchuck y les hicieron pasar papelón, pese a que todo estaba armado para destruir el trabajo de Bravo.
Nadie puede decir que fue así. Existe un video con todas las ponencias, si el señor navegante quiere, podemos hacer una copia, sólo en mi presencia.
Otra cosa que me está preocupando, dice que en Internet hay un documento firmado por la profesora Emilse Cuba, donde autoriza a extranjeros a obrar en nombre de la comunidad quichuista. Si es así, tendré que agradecérselo. Nadie tiene el derecho de firmar semejante despropósito.
Respecto del señor estudioso que él se empeña en defender, vino a nuestra casa sabiendo del respeto que a mi mujer le inspiraba su maestro. Personalmente, creo tendría que venir a Santiago y quedarse un tiempo para hacer un estudio de campo y ponerse al día. De lo único que puedo dar fe es de que mi compañera se pasó toda la vida poniéndole el hombro a las cosas en las que ella cree.