Dra. María Isabel Requejo
CERPACU-Universidad Nacional de Tucumán- Argentina.
Introducción
En estos años de trabajo con docentes,
directores, supervisores de nivel inicial y primario, alumnos de las carreras
de Letras, Pedagogía y de nivel terciario, he comprobado que uno
de los " defectos " que se le atribuye al lenguaje de alumnos
de nivel primario y medio es el que se define como " pobreza de vocabulario".
Expresión que por lo general adjudica el carácter de
" pobre, insuficiente, escaso, poco culto " al lenguaje oral y / o escrito
de muchos niños y adolescentes.
A la vez, cuando preguntamos el por qué
de esta dificultad - en una encuesta a más de 1000 docentes de todos
los niveles del sistema educativo, y de tres provincias argentinas: (Tucumán,
Jujuy y Mendoza) - casi el 90% menciona como causas las siguientes:
a) la escasa cultura de los padres,
b) el origen socio - económico de los
alumnos,
c) el dialecto " inculto " que manejan los familiares,
d) el desinterés de los padres por corregir
o " pulir " la lengua de los niños,
e) la influencia nociva de la televisión,
f) la falta de estrategias didácticas
para ampliar el léxico infantil,
g) la falta de lectura;
h) las contradictorias perspectivas teóricas
implementadas a lo largo de distintas políticas educativas, particularmente
evidentes en la actualidad, a partir de la “transformación educativa”;
i) la falta de respeto de los niños y
adolescentes
Se desprende de los cuestionarios realizados
una concepción fuertemente normativista y clasista del lenguaje
y una masiva depositación de las causas, en el ámbito extra-escolar.
A la vez el lenguaje es percibido o entendido
como una suerte de " producto en sí " ; que puede y debe ser " mejorado,
corregido, pulido, erradicado en sus expresiones vulgares " en las instituciones
educativas. Más específicamente, en las clases de Lengua,
por un docente que pronto descubre cuán difícil le resultará
equiparar o mejorar el vocabulario infantil que manejan los niños
a una suerte de vocabulario o expresión "enriquecida".
Cabe destacar que las políticas lingüísticas
implementadas desde el inicio de la conquista en América han sido
en gran medida responsables de :
a) la primacía jerárquica del dialecto
normativizado, fijado como “ estándar “ por gramáticos
y autoridades y
b) del menosprecio hacia los sociolectos de las
mayorías populares.
Esta aguda contradicción entre " lo que
es " y lo que " debiera ser " tiene al menos 500 años de presencia
dentro y fuera del sistema educativo.
Siendo aún el vocabulario y las formas
y estrategias de expresión lingüística indicadores para
juzgar - en la escuela - la producción oral y escrita de los niños,
y al no existir una evaluación científica y democrática,
sino que más bien mide desde parámetros de dudosa objetividad
la producción lingüística infantil , entiendo que el
tema merece algunas reflexiones .
1. ¿ Qué es y cómo se mide el vocabulario " pobre "?
En Argentina aún no se han difundido estudios
sistemáticos relativos a la producción oral de niños
y adolescentes de diferentes regiones y clases sociales. En consecuencia,
enseñamos a escribir un alfabeto de la escritura que opera como
patrón homogeneizador de los " alfabetos de la oralidad ".
A mayor distancia entre ambos, mayores dificultades
cognitivas e identitarias las que se presentan a niños y docentes
para adecuar , aproximar la expresión oral vigente al código
escrito “ estándar “.
El trabajo psico-social y de esfuerzo cognitivo
complejo que realizan particularmente los niños de sectores populares
para lograr esta transcodificación y, en muchos casos, recodificación
desde el lenguaje oral al escrito , resulta complejo para amplios sectores
de población en nuestro país y en América.
Así por ej., mientras se afirma y se enseña
que los " triptongos de mayor frecuencia de uso " en castellano son: "uei
" "uai "( averigüeis - averigüais ), y otras formas igualmente
canónicas; hemos comprobado que en niños y adolescentes de
zonas campesinas y suburbanas resultan formas vacías de contenido,
cuya frecuencia de uso es nula. En estos sectores los triptongos de mayor
frecuencia de uso, son diferentes: " iui ": (de(s)iuiar: lengua oral ;
desyuyar, lengua escrita); "oio": ( frangoio, lengua oral; frangollo, lengua
escrita); “ poio “, lengua oral ; pollo : lengua escrita ) ; entre
tantos otros. Es decir, lo que en la oralidad es una forma triptongada
, en la escritura no lo es. Y viceversa.
Los diptongos en uso complican el panorama por
cuanto no existen casi paralelismos entre los que se usan en situaciones
reales de comunicación : “ cafetiando - cirujiando- horniando-etc
“ y los que se escriben desde una concepción "estándar "
de la lengua (en este caso, de las formas diptongadas: “ ea “).
Otras palabras con diptongos orales : "aurita"
,en la escritura tienen otra forma : “ahora” .
También son muy frecuentes, al menos en
Tucumán, los casos de pérdida de la "d" intervocálica
en sílaba final, que determinan nuevas asociaciones :"ao " : " prestao,
trabajao "( oral ), por " trabajado, prestado" ( escrita ).
“ ia má’de´pué se venimo
nosotro’ nomá’ a léscuela…” ( ya más después
nos venimos nosotros nomás a la escuela) .Unidad compleja que podemos
trabajar progresivamente a fin de que los niños comprendan activamente
las diferencias entre oralidad y escritura.
El dialecto social del origen , como sabemos,
contribuye a la estructuración del pensamiento , y en el significado
de cada palabra , como sostiene Vigotsky, está la clave de esa unidad
entre pensamiento-lenguaje. Unidad que requiere de trabajos de análisis
comprensivo en el pasaje de la oralidad a la escritura. Cuestión
que tiene importancia central no sólo en relación a la alfabetización,
sino en relación a la estructuración subjetiva e identitaria
del sujeto. Porque es difícil comprender razones adultas de “ norma
lingüística” cuando uno tiene 9 o 10 años, y en especial,
si no se entienden las razones ni se indagan y valoran las voces plurales
de nuestra identidad cultural.
Al resultar estas expresiones parte de los conocimientos
estables de una comunidad , cuando deben transformarse en lengua escrita,
presentan dificultades. Ejemplos que están extendidos en diferentes
clases sociales.
En la actualidad el juicio de “ pobreza
de vocabulario y de ideas” no es sólo “ patrimonio” de los sectores
populares. Si atendemos a los juicios de docentes de todos lo niveles y
clases sociales una opinión generalizada es que “ los chicos de
hoy carecen de palabras, no usan más que monosílabos, tienen
una pobreza desoladora”. Cuestión de enorme importancia y que tiene
consecuencias no sólo educativas sino político-sociales y
lingüístico-cognitivas. Tema para debatir – no sólo
entre adultos-, que requiere de algo más que quejas tremendistas
o apocalípticas.
Hipótesis - problema : la génesis
socio-cultural del dialecto oral – no sólo de los sectores populares-
debe transformarse, tanto a nivel fonológico , sintáctico
y semántico-cultural, para alcanzar estandarización
en la escuela ( en un sociolecto diferente al del uso y origen ).
Problema que requiere desde temprana edad
el desarrollo y toma de conciencia en torno a estos aspectos configuradores
de la identidad lingüística . Se torna pues imprescindible
desarrollar procesos de análisis, cotejo y comprensión
de aquellas pautas de la oralidad que en la escuela se exige sean
transformadas en escritura estándar , y que no siempre son atendidas
en el proceso de alfabetización.
Reconocer entonces, que el alfabeto escrito no
da cuenta de las formas orales en uso, permite comprender los esfuerzos
cognitivos múltiples que muchos niños y adolescentes deben
realizar en el pasaje de la oralidad a la escritura. De ahí que
durante gran parte de la escuela primaria, más que "errores ortográficos
", sea el distanciamiento de la normativa oficial, la que opera como valla,
en el costoso proceso de re - codificación que realizan los niños.
2. Otras evidencias descubiertas
Mientras los sonidos , asociaciones de sentido,
algunas estructuras sintácticas , redes conceptuales y léxicas
que han construido históricamente las clases populares en Argentina
no sean respetados en el proceso de alfabetización , estaremos trabajando
en el campo del "como si ". Es decir, los niños tienen que escribir
de un modo tal "como si " esa escritura fuera representativa de sus producciones
culturales , más aún, de sus formas de pensar.
Pensar , leer y escribir desde patrones y estrategias
lingüísticas distintas a las del uso social, deviene en problema
adicional para un número importante de alumnos.
Las diferencias entre lo que ya poseen como conocimiento
fonológico, semántico y sintáctico estable y este
nuevo modo de poner en letras sus pensamientos o ideas corre el riesgo
de fragmentar o debilitar los sostenes psico-cognitivos y socio-culturales
imprescindibles que están “ presentes “ en sus alfabetos y
usos de la oralidad . Como así también en sus formas
comunicativas iniciales ; salvo que afiancemos en primer lugar sus expresiones
orales, las podamos escribir y analizar, valorando sus modos de expresión
y de dicción que aún cuando no sean "el estándar "
escolar, son el "estándar "de su región, clase o comunidad.
Recordando de paso que jamás el “ estándar “ de los sectores
populares ha sido valorado como tal. Se lo sigue considerando sub-estándar.
Tema profundo, que podría ser el inicio
de decisiones políticas, entre ellas :
a)la de legalizar en la escuela los poli-dialectos
socio-culturales valorando diferentes usos
sociales del idioma y cotejándolos
desde temprana edad- a nivel oral y escrito- con los
de su dialecto social
b) la simplificación del alfabeto
de la escritura .
c) la aceptación de escrituras no homogeneizantes.
Cuestiones que a la fecha sólo producen
resquemores y alguna discusión entre quienes
se especializan en estos temas. Mientras
no avancemos en transformaciones profundas de algunos de los ejes que articulan
la práctica de la alfabetización - y el alfabeto es uno de
ellos - nuestros esfuerzos deberán al menos garantizar que el respeto
y valoración hacia los sonidos, palabras, ideas , formas de plasmar
el pensamiento de niños y adultos de clases populares resulte un
objetivo de base de nuestras formas de encarar el tema de la enseñanza
de la lecto - escritura. Solo así podremos avanzar en el tema de
este encuentro “desde la identidad hacia la promoción de situaciones
de transformación social “. Porque así como los niños
merecen, tienen derecho a hablar como hablan sus padres, y definir desde
ese origen una asunción identitaria sin vergüenzas; también
tienen derecho a aprender, conocer que existen otras formas esperadas de
lenguaje escrito y oral en la sociedad en la que vive, y comprender que
sus relatos y escrituras iniciales - aún cuando se alejen del modelo
"estándar" - no son incultos o “ pobres “ sino distintos y que plantean
dificultades adicionales a resolver.
En este campo, la memorización de reglas
ortográficas poco ha contribuido a modificar las estrategias
para aprender a escribir. Porque siendo tantas las excepciones a cada regla,
más que aprendizaje genera nuevos conflictos. Lograr a lo largo
de la escuela primaria una conciencia y preocupación hacia las formas
ortográficas o sintácticas lleva tiempo . De ahí que
cuando el niño puede ejercer un análisis y “ control “ interno
entre lo que habla , piensa y escribe, estará en mejores condiciones
para preocuparse por la ortografía o por los signos de puntuación.
La ortografía no puede ser un dogma o una cuestión de fe
, o un recurso para censurar el pensamiento . Tampoco debiera ser impuesta
desde fuera, sino problematizada, desarrollada gradualmente , en correlación
con lo semántico, como otro de los ejercicios de reflexión
activa que conlleva el aprendizaje de la escritura.
Siempre los adultos - y en ocasiones los niños
también - evalúan la producción lingüística
oral y escrita desde un modelo interno con fuerte carga ideológica
,que ha sido aceptado como el de prestigio , el que " debe ser ". Y en
la escuela a veces se “ miden “ ,con afán evaluador, las aproximaciones
o desviaciones en relación a un patrón definido ,concebido
como " patrón estándar o culto ". ¿ El único
patrón posible ?.
Así por ej., si las expresiones " cultas
": “ me dijeron que…” " hemos ido "," nos vamos”, " enseguida
" ,” recoger cartones “ se transforman en :”meandichoke” " se vayamo’”
( o muaido o semoido o se vamo' ") , " endenante " ,”cirujiar”; serán
juzgadas
( estas últimas ) como "pobres o incultas".
Lo cual merece ser reflexionado por los adultos
( sin prejuicios). Porque más que un juicio
de valor ,el niño reclama respeto por sus valores e identificaciones
sociales y culturales y además desarrollar capacidades para la autoría
de su palabra y pensamiento que le otorguen seguridad .
Ambas formas pueden ser enseñadas , pero
sin silenciar o desjerarquizar a las propias. Porque siendo la oralidad
un aspecto importante de su patrimonio cognitivo y socio-cultural,
es obvio que los niños tienen derecho a hablar como aprendieron
a hacerlo desde temprana edad. Lo contrario cierra puertas, fija
límites poco claros para el niño desde el inicio, y va sentando
precedentes de “ ignorancia “ o de desvalorización de sus propias
potencialidades comunicativas .
A la vez, siendo el alfabeto oral producto de
un proceso de aprendizaje socio-cultural; su uso y conocimiento reclama
al menos el mismo respeto que el de cualquier otra producción cultural.
Los beneficios evidentes de esta propuesta han sido comprobados a lo largo
de estos veinte años de trabajo. De ahí el énfasis
en sostenerla.
Así como las palabras han variado su significación
durante las últimas décadas, y pueden enseñarse estos
procesos de resignificación, también podemos pensar estrategias
didácticas para establecer correlaciones operativas, productivas
entre distintos sociolectos.
Variedad léxica y concesiones encubiertas
Otro modo de evaluación escolar de la "pobreza
"o "riqueza "de vocabulario, consiste en medir o registrar
a simple vista, la cantidad y/o variedad de léxico que un
niño maneja, conoce y usa.
A diferencia de lo que en ocasiones se sostiene,
hemos constatado que los niños de sectores populares no poseen menos
palabras que los de sectores urbanos o de clase media . Lo que sí
es comprobable es que sus expresiones ¨:
? aluden a sectores de la realidad;
? priorizan universos conceptuales y culturales
;
? operan desde una lectura y comprensión
del mundo;
? refieren y nombran formas de organización
socio-comunitarias , modalidades vinculares ( familiares, por ej.
) distintas a las de la literatura escrita, por ej.
Y tal vez ésto sea lo que recibe una valoración
diferente .
Conclusión: los principios organizadores
del proceso de aprendizaje lingüístico operan de modo interdependiente,
gestando un sujeto “lingüístico” y epistémico con identidad
propia; de ahí que el lenguaje con el que uno adquiere y desarrolla
la posibilidad de nombrar, comprender y transformar el mundo, forma parte
del patrimonio cognitivo identitario de cada sujeto.
Así por ej., la expresión :
" En mi casa tenemos computadora, fax,
joystick, garage, portero eléctrico." tal vez sea juzgada como de
mayor “relevancia léxica” que :
" En mi casa tenemo' gallinas, caballo, chanchos,
un carrito y un horno de barro".
Resulta obvio señalar que estos dos textos han sido producidos por niños que pertenecen a clases sociales diferentes. La estructura sintáctica es idéntica; la estructura de clase social que las sostiene, no lo es. Mientras los objetos poseídos por el primer niño gozan de prestigio socio - cultural, en tanto son marcadores de clase alta, los del segundo texto indican, marcan la posesión pero desde una lista que he comprobado resulta escasamente considerada como válida o de prestigio para el sistema educativo ( salvo honrosas excepciones ).
En relación al desarrollo del lenguaje
y del pensamiento, hemos descubierto un campo de trabajo importante en
relación al tema central. El que definimos como “ concesiones encubiertas
“.
Entre las primeras concesiones que realizan los
sectores populares en su aprendizaje de la lecto - escritura figuran las
del vocabulario de la vida social y cotidiana. Es decir, en cierto
sentido , “ empobrecen “ sus vocabularios como consecuencia del silenciamiento
de muchas redes conceptuales aprendidas antes de ingresar a la escuela.
Así, por ej, muchas veces deberá
reemplazar: "choriar por robar ; cirujiar por vender ; pichana por escoba;
antarca por espalda; sol alto por amanecer; kenko por curva; pecanear por
moler; frangollo por maíz molido; choco por perro; choro por ladrón;
morfar por comer; pirarse por escapar; shulka por hija menor; yuta por
corta; guita por dinero “. Es decir ¿ el sujeto social debe ir siendo
reemplazado por un sujeto gramatical tipo ?. Ambas expresiones pueden ser
objeto de indagación, comparación, análisis
sin menospreciar a las originales.
Si en la escuela “cirujiar “ o “kenkiar “ por ejemplo, no forman parte de los verbos regulares conjugados, y en las lecturas que lee, muchos de sus verbos conocidos no están presentes ; siendo cada verbo un eje de narración y de conocimiento del mundo, podemos preguntarnos si no estamos- a veces sin quererlo - favoreciendo procesos de restricción conceptual o léxica al proponerle desde el inicio otros ejes semánticos, otros mundos posibles , otros ejes conceptuales y culturales ajenos a los de su conocimento y praxis cotidiana.
Podemos trabajar en la escuela - y de hecho un
número importante de docentes así lo hace desde siempre-
para ampliar y enriquecer el vocabulario de uso. Lo cual resulta
importante si las expresiones orales no fueran contempladas o juzgadas
como de menor calidad semántica o social que las escritas Sino que,
teniendo como modelo - matriz inicial la oralidad real que los niños
han construido ,se les posibilitaran experiencias y situaciones de narración
, diálogo , argumentación desde sus modelos sociales y pudieran
contrastarlos activamente con otros diferentes. Pero que además
mostráramos, enseñáramos estas otras palabras
y conceptos como las que se usan en otros lugares y / o sectores, aún
cuando no sean sinónimos. Dándoles a ambos vocablos la misma
importancia, idéntico valor cultural, y por ende, la misma posibilidad
de ser dichos y/o escritos en la escuela. Es decir, tender y aprender a
relacionar puentes socio-cognitivos y culturales entre el dialecto social
del origen , el de uso y el “ estándar o dominante “. Por lo demás,
muchísimas palabras del dialecto neoliberal dominante necesitan
reflexión en los tiempos actuales, tales como “ tercerización”;
“ precarización laboral”; “ ajuste “;
“ globalización “; “ mercado regulatorio
de las prestaciones “;”monopolios”;
“ genoma humano”; “ cibernética”; robotización
humana”; “ reality shows “; etc.
Temas polémicos que requieren de procesos
específicos de indagación, debate y esclarecimiento.
No siendo aún la oralidad, el habla, un
documento validado de nuestra Historia, el sistema educativo podría
contribuir a escribir aspectos inéditos de las historias de los
sectores populares .Desde estrategias orales y de escritura iniciales que
le posibiliten al niño descubrir el potencial cognoscitivo , identitario
y socio-cultural que cada frase posee, a la vez que respetando el tiempo/
los tiempos internos de transcodificación de los niños
en su proceso de comprensión y aprendizaje de la lecto - escritura.
A la vez, así como exigimos respeto hacia
una escritura estándar - objetivo loable - podemos también
aprender a respetar otras escrituras y formas de decir , las que
en un tiempo a veces demasiado breve se exige que sean reemplazadas por
las que la escuela o la prensa difunde y enseña.
El cambio de dialecto; ¿requisito para aprender a escribir?.
No deja de resultar sorprendente que hoy, desde la escritura que construyen los niños "a la manera de "los resultados de la investigación realizada por Emilia Ferreiro, la “psico-génesis”; muchísimos docentes acepten escrituras tales como:" OMONE " (Yo como bombones ); " ASAEUTA" ( La sopa me gusta ) ;“ AOA “ ( paloma ), o la ya clásica:”AIOA” ( MARIPOSA); y otras formas para nada canónicas o correctas, mientras se "horrorizan "cuando los niños escriben : " Ayer con mi papá semovenío desde Lule ' porque tenimo que pelá caña " o “ ya a la tarde salimo con miermano a sirujiar en el carrito “.
Mientras a los primeros niños se los considera hoy " silábico - alfabéticos " ( y entiendo que Ferreiro no propuso ni alentó estas clasificaciones) , porque los niños son niños ,y no silábicos ; los que escriben en las carpetas : "se venimo'”,” traímo ", “uebo ", "ayer más despué itraido las vacas " ¿ qué clase de niños son para la escuela ?. En realidad, usan sílabas, palabras, estructuras complejas; equiparan fonemas y grafemas desde una matriz en parte oral.
¿ Qué es lo que se juzga en realidad en la producción escrita de ambos niños ?.¿ Qué evaluamos en cada uno de ellos ?. ¿ Las letras, las etapas, los sonidos diferentes, las palabras, el contenido ( casi ausente ),las desviaciones del "estándar ", la génesis individual ( psico-génesis ) o la génesis social y cultural tanto de la oralidad como de la escritura? . Los efectos de esta evaluación resultan importantes porque en muchos sentidos afectan aspectos centrales de la configuración de la identidad social y cultural de los niños.
Un fenómeno frecuente en niños y
adolescentes de zonas suburbanas y rurales es el menosprecio hacia sus
propias expresiones y modos de hablar. Consideran que "hablan mal "que
deben cambiar sus palabras ", "que sus palabras son un mamarracho " , “
que no saben escribir “ ; “ que son duros porque así es la herencia
“ ; “ que sus palabras son pobres o anacrónicas “ ,cuando en realidad
lo anacrónico es el modo de producción y las condiciones
de vida a las que están sometidos amplios sectores de población,
y la dependencia económica que de ello deviene. El vocabulario no
es una “ vacuna pedagógica-lingüística “ que repare
o mengüe la pobreza económica.
Somos conscientes, sin embargo, que carecer de
conceptos para nombrar y expresar el contenido del pensamiento constituye
una desventaja social y cultural sobre la que podemos y tenemos que trabajar
de manera sistemática, planificada, crítica. Ejemplos de
esto también abundan.
Mi hipótesis ( a debatir ) es que muchas
escrituras con errores "ortográficos y sintácticos
" resultan síntomas de resistencia cultural, o de falta de comprensión
semántica y/o de indiferencia casi estructural por cuanto niños
y adolescentes perciben que lo que escriben es diferente ya no sólo
a cómo hablan y piensan sino que guarda escasa relación con
sus necesidades, prioridades . Como ellos mismos nos enseñaron:
“ rara vez aprendemos lo que quisiéramos aprender” .Lo cual no equivale
a decir que siempre ocurre esto ni que en todas las aulas de la Patria
los docentes nos empeñamos en gestar condiciones para la anomia
intelectual. Pero es muy difícil aprender a escribir, por ejemplo,
sobre los seres bióticos y abióticos y desconocer al mismo
tiempo temas tan “bióticos” como las urgencias culturales, sociales,
afectivas y epistemológicas de los seres vivos que están
en el aula, es decir niños y docentes. ( Para debatir )
En otros casos , los errores van sentando precedentes
desde temprana edad que los alejan de los procesos comprensivos. Acumulan
errores, distorsionan las formas de escritura; “ adivinan “ en el dictado
palabras complejas para las que no encuentran referentes específicos
. Escrituras como : “ la Bruma del tíos “ obedecen a procesos
de falta de inteligibilidad semántica y de adecuación
forzada de las palabras que desconoce, a referentes conocidos ( Bruma
: un nombre ; tío : un miembro de su familia ) cuando la frase dictada
era :“ la bruma del estío “.
En muchas ocasiones , medir , evaluar la pobreza
socio - económica a través del vocabulario resulta cuando
menos un prejuicio lamentable ya que los niños no eligen pertenecer
a una clase u otra. Sus vidas, sin embargo, resultarán en gran medida
determinadas desde los ejes socio-políticos que organizan la existencia
de los diferentes sectores sociales que coexisten en un mismo país.
La pobreza económica ¿ y la de vocabulario
? no devienen de una " elección "; no son factores casuales Tampoco
resultan de lo que se define como "destino".Palabra cuya carga ideológica
resulta obvia por cuanto paraliza el reclamo, la lucha y pretende que los
pobres acepten calladamente ese" destino ", sin analizar el por qué
de su situación y su producción.
Si como docentes juzgamos el vocabulario de cualquier
ser humano como pobre y nos quedamos en la queja estéril sin trabajar
para analizar las causas que han gestado esta situación , a la vez
que para ampliar las posibilidades de acceder a un universo conceptual
más profundo, amplio, develador de causas y efectos
( de la historia, y en primer lugar de nuestras historias) , nuestro trabajo
de alfabetización resultará menos transformador y, en algunos
casos, un mero pasatiempo.
Medir entonces y juzgar esta pobreza resulta
una trampa ya que el efecto se transforma en causa , las causas reales
no aparecen y, por lo tanto, no se trabaja sobre ellas.
La diferencia en el manejo de cantidad de palabras
y de asociaciones de las mismas es el efecto, la consecuencia no sólo
de procesos cognitivos o psicológicos , sino además de un
sistema de relaciones sociales y de una estructura económica que
en América Latina tiene las características de capitalismo
dependiente. Dicho en otras palabras, esta es la estructura de base, desde
la que se gestan otras diferencias - incluida la lingüística
-.
Ningún niño nace con vocabulario
pobre o con una lengua culta o " inculta ".Por lo demás ninguna
lengua es inculta. Todas las lenguas maternas -paternas son cultas por
cuanto han sido construidas desde una cultura, que en sí misma no
es homogénea, que está sostenida y garantizada por la coexistencia
contradictoria de nuestra diversidad. Y ese idioma refleja y contiene además
el trabajo socio-cognitivo complejo de sociedades y grupos humanos cuyas
producciones materiales y sociales no tienen aún el mismo lugar
de poder para su manifestación ,ni la misma valoración.
En nuestro país, un porcentaje cada vez
más numeroso de niños nace en una familia, en un hogar cuyas
necesidades básicas , mínimas, muchas veces no están
cubiertas. De ahí que uno de los rasgos evidentes en nuestro país
es el de la desigualdad económica, lo cual trae aparejadas otras
desigualdades, diferencias, discriminaciones, desventajas.
En una cantidad enorme de hogares y comunidades,
la diferencia y distancia lingüística - en relación
al patrón lingüístico dominante - resultará muy
evidente. Como el patrón dominante no ha sido jamás ni es
el de la clase socio- económica empobrecida, ni siquiera el de las
mayorías populares, sino precisamente el de los sectores que dominan
; para aprender a escribir, los niños de clases populares deberán
cambiar su dialecto, como afirma E. Ferreiro. Mientras estas situaciones
estructurales no sean transformadas, reconozcamos por lo pronto
el valor de todas las formas culturales de la oralidad y de la escritura,
y desde ahí avancemos en las estrategias y propuestas didácticas
- que no debieran ser homogéneas -.
Así como no resulta natural, “ normal
“ , la diferencia entre pobres y ricos, tampoco es natural discriminar
a los niños por medio de un patrón - variante homogeneizadora
que actúa en muchos sentidos como resabio de una normativa de clase
que ha sido escrita por gramáticos y/o lingüistas que
pregonan y avalan desde sus textos y manuales pseudo -científicos
la legalidad de una sola norma como válida para todo un continente
con independencia del sustrato lingüístico, del contexto regional,
la clase social, cultura vigente, las representaciones sociales ; etc.
Paradoja comprensible si tenemos en cuenta que los sectores dominantes
en lo político y económico avalan a su vez ,la labor de quienes
dictaminan las " normas del buen decir " y por el contrario le restan importancia
a quienes asumen una postura diferente ( no hegemónica ni clasista
).
La contradicción más evidente sobre
la que tenemos que trabajar es la siguiente: la legalidad de una misma
norma lingüística válida para todo un continente dificulta
el proceso de aprendizaje de la escritura en muchos sectores sociales,
pero a la vez resulta una de las conquistas más formidables ya que
por medio de ella podemos entender la escritura de los niños y adultos
de diferentes países de habla hispánica. Desafíos
enormes y a la vez motores permanentes en pos de nuestras democracias sociales,
políticas y lingüísticas.
2. La Lingüística y sus quehaceres.
A toda postura o definición relativa a
la producción lingüística de un grupo de hablantes subyace
una teoría, una concepción de Sujeto, de sociedad, de lenguaje.
Así por ejemplo , cuando desde la Lingüística se analizan
los textos o discursos como productos en sí mismos, como trozos
independientes de la estructura política ,socio - económica
, o de los sujetos sociales que los usan, o de la región
cultural desde la que han sido construidos, aprendidos,
producidos, se corre el riesgo de practicar una lingüística
inmanentista, que neutraliza las contradicciones y las presenta como "
variantes " o “particularidades”.
Lingüística que mira , observa, trabaja
sobre el ombligo interno de la producción lingüística
con independencia de las bases materiales desde las que esa producción
humana ha sido construida.
Lingüística que nombra el contexto
pero que a la vez lo deja afuera, o cuando más , lo contempla, transformándolo
en objeto de análisis . No se le asigna importancia como uno de
los principios o ejes organizadores del proceso de aprendizaje y
producción del lenguaje.
Lingüística explicativa que no alienta
la transformación de las condiciones que gestan las diferencias,
o el agrafismo, por ejemplo. En este sentido resulta neutralizadora - en
apariencia - de las condiciones de producción ,tanto de los sujetos
como de los textos. A la vez, si bien analiza particularidades, diferencias
,mediante registros de lo sintáctico, semántico y /o pragmático
, legaliza sólo en apariencia lo que percibe como diferente y hasta
en ocasiones avala decididamente el " status quo " - particularmente el
social .( Lingüística , que yo misma implementé, hasta
el año 89 ,por desconocer otras perspectivas innovadoras)
Así, por ejemplo, analiza "sintagmas, textos,
metatextos, perífrasis verbales y nominales, relaciones pronominales,
deícticos, construcciones temporales, sujetos, predicados, anáforas
y catáforas " etc. como índices del texto en sí; como
marcas de pura materia lingüística, sin profundizar en las
relaciones de los Sujetos históricos, sociales, con nombre y apellido
,cuyas historias, mensajes, pensamientos, son clasificados como “ textos,
discursos, actos de habla “ , y otras delimitaciones no menos canónicas
y teóricas.
Por el contrario, proponemos repensar y transformar
las categorías de análisis vigentes por cuanto nociones como
"sujeto gramatical " han escindido , fragmentado las posibilidades de comprender
que todo sujeto social de producción lingüística, cuando
es transformado en "sujeto gramatical " pierde en ese trayecto su historia
de producción, su dialecto .
Hemos comprobado que el tratamiento que se le
da a los " sujetos " de la escritura en la escuela conlleva un trabajo
basado en una unidad teórica, altamente descontextualizada : la
oración gramatical..
A todos los sujetos gramaticales se le formulan
idénticas preguntas : ¿ quién sueña, quién
vive ? generando de este modo una mecánica de ¿ conocimiento
? que no permite el surgimiento de otras preguntas, una de las más
evidentes es : ¿ por qué vive o sueña ?.
Así, por ej, en sexto grado los niños
de un colegio privado copiaron las siguientes oraciones:
" Los perros de mi tía Sofía se
llaman Pusy y Romina”.
¿ Quiénes se llaman Pusy y Romina
?; " los perros de mi tía Sofía ": sujeto gramatical,
expreso, simple.
Otra oración en la misma carpeta decía:
"Más de dos millones quinientos mil desocupados
viven hoy en Argentina” .
¿ Quiénes viven hoy en Argentina
; " Más de 2.500.000 desocupados "; sujeto
¿gramatical, simple?.
Con toda razón decía una directora
de nivel primario cuando sugerí la pregunta : ¿ por
qué ? ( para ambas oraciones ) : "! Ah,
no señora, esa no es una pregunta de la clase de
Lengua ". Con algún derecho quise
saber :"¿ Y entonces , si no es una pregunta de la
clase de Lengua, de cuál otra “clase”
puede ser ?.
Cada vez que ponemos bajo sospecha las viejas
preguntas de las clases de Lengua, parecieran desmoronarse arcaicos sostenes
de un trabajo sobre nuestros idiomas .Porque comenzar a repensar, por ej.,
la noción de sustantivo común, válido para " nombres
" y realidades tan diversas como : " bandera, maestro, árbol, dólar,
niño, cielo, suicidio, gol, mercado, río, oro, basura ",etc.
implica desandar una práctica que ha homogeneizado nuestros modos
de comprender y analizar las producciones lingüísticas.
Muchas veces se ha ido estableciendo una disociación
entre la palabra en sí y el referente al que alude, y entre ese
referente y su significado desde los usos sociales, pero también
una disociación entre la palabra en sí y su carga valorativa,
afectiva, conceptual e ideológica. Se trabaja con las palabras,
discursos y textos más que con procesos de referencialidad
, y aún se indagan poco las correlaciones entre lenguaje-pensamiento-orden
social-sujeto.
De ahí que aún se enseñe
que “ pobreza y riqueza “ son sustantivos abstractos cuando nuestra
realidad demuestre lo contrario. Sostengo que “ pobreza “ hoy es
un sustantivo-concreto, reflejo de una realidad colectiva, plural; posee
una refencialidad material, objetiva explícita, visible y patética.
Repensar el quehacer de los lingüistas y
de los modelos teóricos de abordaje del lenguaje que diferentes
concepciones teóricas sostienen, resulta imprescindible, a menos
que ya nos hayan convencido de que nuestro papel científico es la
mera reproducción de discursos ajenos, o la clonación teórica
extranjera. Práctica auto-evidente en la Transformación educativa
, en gran medida, venida de la “ madre patria”- pero también en
algunos doctorados universitarios cuya bibliografía hispánica
o anglo-sajona es omnipresente.
Avalados por el trabajo crítico de muchos
docentes y otros profesionales de las Ciencias Sociales - vamos construyendo,
definiendo otro quehacer y hacer para la lingüística y para
quienes trabajamos como lingüistas.
Proponemos concebir a nuestra ciencia como Lingüística
Social cuyo objeto es la indagación crítica de la poli-causalidad
que gesta, desarrolla, sostiene y produce la comunicación humana.
Haciendo foco progresivo en el proceso de autoría social e
individual de la palabra y del pensamiento desde su correlación
dialéctica con el orden social y los procesos socio-histórico
y políticos y de configuración de la identidad.
El análisis de este proceso se realiza
a partir del registro y análisis de situaciones reales de aprendizaje,
comprensión y producción lingüística en situaciones
y contextos no homogéneos.
Situaciones que conforman modos de producción
social, producto de sujetos reales, cuyas historias ocupan la misma centralidad
que la de sus expresiones lingüísticas. En este sentido,
el contexto no resulta un factor externo al texto en sí ni al sujeto
del aprendizaje.
A la vez sostenemos que todo modelo lingüístico
y comunicativo puede ser un instrumento del sistema político,
social y económico que aplica, en un campo específico - por
ej. en el sistema educativo - los principios generales y valoraciones de
éste. Sistema político que necesita ratificar, validar, naturalizar
sus principios organizadores; entre ellos, los del sistema comunicativo
“ oficial “, y los de una variante lingüística de poder, que
refleja intereses de las clases dominantes.
De ahí las desventajas de los sectores
sociales de clase baja para " adecuarse " al modelo estándar que
no los representa ya que no legitima sus necesidades, modelos culturales,
sociales, lingüísticos propios sino que más bien procura
controlarlos y/o modificarlos permanentemente a través de una educación
sistemática.
Dejo planteada la pregunta: ¿ La escritura
"estándar " procura gestar " Sujetos estándar "?.¿
podemos desarrollar capacidades comunicativas diferentes sin minusvalorizar
al sujeto social de la praxis ?
En relación al tema que venimos desarrollando,
la Lingüística Social no juzga a la "pobreza" de vocabulario
como un índice lingüístico independiente, o como mero
correlato casual de la pobreza económica, ni como un “ estigma “
de ciertos sectores sociales , sino que procura develar los procesos en
los que se gestan las diferencias y la poli - causalidad a la que estos
se deben. Causas y variables complejas , las de la diferenciación
sociolectal en nuestro país, que podemos analizar como resultante
compleja de procesos sociales, económicos, lingüísticos,
políticos.
Reconocer los "fenómenos" lingüísticos
estigmatizados por la sociedad ,reviste importancia central por cuanto
posibilita ir definiendo estrategias, propuestas para el abordaje crítico
de los mismos.
En este sentido el trabajo con docentes y alumnos
( de todos los niveles ) resulta importante por cuanto si la alfabetización
democratiza sus sistemas de comprensión y evaluación de las
producciones orales y escritas y avanza en la comprensión
de causas y efectos permitirá trabajar en la resolución de
tantas situaciones de humillación y/o de discriminación lingüística.
Muchos indicadores ( síntomas ) lingüísticos,
producto de la desigualdad social les son atribuidos sin más a las
formas de expresión de niños y adolescentes, transformándolos
así en responsables de sus problemas. (Sigue
en Página 2).