" ... Podría haber tranquilamente
una rica literatura en quechua con suficientes lectores, puesto que son millones
los hablantes de este idioma, siempre que se alcance una lengua literaria
uniformada.
Esto último puede ser tarea de
las academias de la lengua que algunos pueblos indígenas han creado.
O sea, conciliar los dialectos al menos en el terreno de la escritura, y
acuñar neologismos dentro del propio sistema de la lengua para nombrar
la multitud de elementos nuevos que se designan hasta ahora con palabras
tomadas de la lengua dominante. El poder de la academia puede legitimarlos
como válidos, por más que esos neologismos no se usen todavía
en ningún ámbito territorial específico. En el caso
del quechua, existen ya varias academias desplegadas en los distintos países
de su área de influencia, las que podrían abordar un trabajo
conjunto, bajo la égida de la Academia de la Lengua Quechua del Qosqo.
..."
Adolfo Colombres
Extractado de "La emergencia de las lenguas americanas" Suplemento Literario de LA GACETA Agosto 1 de 1999, Tucumán, Argentina