Antonio Díaz-Fernández
Ministerio de Educación, Chubut
1 Introducción
En este trabajo pretendo establecer una problemática permanente en el aula
y en la sociedad que lamentablemente es motivo de sanción o discriminación
y que es producto natural de la situación de contacto lingüístico, en este
caso en la zona oeste de la provincia de Chubut, donde hablantes de diferentes
lenguas, tanto de pueblos originarios como de grupos migrantes provenientes
de otras latitudes se encontraron.
2 Situación lingüística de Chubut
2.1 Lenguas de los pueblos originarios
Antes de la llegada del hombre blanco a la actual provincia del Chubut,
dos lenguas autóctonas eran usadas, a saber, el gününa yajüch, lengua
de los gününa künna o tehuelches septentrionales; el tewshen, lengua
de los mech’arnoo ch’ooneke o tehuelches meridionales boreales, la cual cayó
en desuso a fines del siglo XIX. Posteriormente dos lenguas vernáculas se
difunden por la provincia, el aonek’o ’a’yen, lengua de los aonek’enk
o tehuelches meridionales australes, la cual hoy agoniza en la provincia de
Santa Cruz y el mapuzungun.
2.2.1 El mapuzungun
Esta lengua también mal denominada araucano o mapuche a secas es designada
por sus propios hablantes como mapuzungun ‘lengua de la tierra’, mapuchezungun ‘lengua de la gente de la tierra’ o chezungun ‘lengua de la gente’.
Se halla difundida por una vasta región a ambos lados de los Andes con diferentes
grados de vitalidad en cada área. No se conoce su número de hablantes con
exactitud en territorio hoy argentino, los únicos datos con que se cuenta
son los del Censo Indígena Nacional de 1966-67, obviamente ya obsoletos. Respecto
a la provincia de Chubut el mencionado censo registraba 2,112 mapuche-hablantes
o sea el 30,5% del total de los mapuches de la provincia. Treinta y nueve
años después esa cifra es obviamente menor por cuanto los hablantes sobrevivientes
son terminales. Dado el retraimiento que experimenta el mapuzungun en Chubut,
se observa que los ámbitos de uso del mismo son restringidos, tales como ceremonias
religiosas y actos de reivindicación étnica y muy raramente en la conversación
con pares.
2.2 Lenguas migrantes
La corriente de inmigración trajo al territorio hoy chubutense diferentes
lenguas alóctonas, a saber:
a) El cymraeg, la lengua de los galeses que emigraron a Patagonia
a partir de 1865, quienes al comienzo practicaron un monolingüismo total hasta
llegar hoy a un monolingüismo de español, en la actualidad los bilingües son
una minoría.
b) El castellano, llegó a la zona con la inmigración proveniente de
otras partes del país y de Chile. El establecimiento de las instituciones
gubernamentales se transformó en cabecera de playa desde donde se avanzó
sobre las otras lenguas en pro de una castellanización obligatoria.
c) Además las distintas colectividades que se establecieron en la provincia
mantuvieron por un tiempo sus lenguas de origen entre ellos: afrikáans en el centro-sur, croata, esloveno y portugués en el sureste, además alemán, inglés, árabe, ruso, friulano, italiano, etc.
3 Contacto lingüístico
3.1 Contacto galés-pueblos originarios
El primer contacto fluido de una lengua europea con una originaria en esta
provincia fue el del cymraeg o galés, primeramente con el gününa iájüch y
posteriormente con el mapuzungun. De lo primero se sabe muy poco, sólo algunas
referencias a la fonología aborigen que recuerdan o recordaban galeses de
segunda o tercera generación, como así el registro de topónimos del gününa
iájüch escritos con la ortografía galesa. Del contacto galés-mapuche hay numerosos
testimonios de galeses que aprendieron un mapuzungun elemental y de mapuches
que sabían algunas palabras, frases y expresiones galesas. Pero este contacto
fue tan efímero que no permitió las transferencias en ambas direcciones ya
que fue irrumpido por la lengua oficial del país.
3.2 Contacto mapuche-sociedad mayoritaria
El contacto del mapuzungun con la lengua oficial del país fue drástico para
la lengua aborigen, pues el estado nacional planeaba una castellanización
a ultranza de los pueblos originarios, como lo establecía la ley 1820. De
modo que el transcurso de unas pocas generaciones la lengua mapuche fue desplazada
de la sociedad indígena y el español tomó su lugar. Hoy los vernáculo-hablantes
debe rondar entre 600 y 800 personas de avanzada edad, ya que no hay hablantes
fluidos entre los más jóvenes.
4 Uso lingüístico actual
Actualmente no existe una situación de diglosia en las comunidades mapuches
en la provincia de Chubut, ya que el mapuzungun ha sido reemplazada en la
interacción diaria por la lengua oficial, pues la lengua vernácula tiene escasos
ámbitos de uso, tales como ceremonias religiosas y funerarias y actos reivindicatorios,
urbanos o rurales, en la conversación prácticamente se da en los contextos
mencionados, pero este uso no es suficiente para contrarrestar la retracción
del mapuzungun en Chubut. Por otro lado los miembros de organizaciones y
grupos urbanos de reivindicación étnica realizan transferencias y cambio de
código en su discurso como un intento de utilización de la vernácula. Todos
estos recursos son estrategias de afirmación étnica frente a la sociedad dominante,
así encontramos las siguientes situaciones:
a) Transferencias, que corresponden a:
1- Términos culturales específicos, e.g.: nuestro wall mapu ‘nuestro
territorio’, kamaruko ‘ceremonia religiosa’, longko ‘jefe de
la comunidad, cacique’, wiñoy tripantu ‘renuevo del ciclo de la vida’,
ceremonia anual llevada a cabo el 24 de junio, werken ‘vocero’, pillañ
kushe ‘tamborera ceremonial’, etc.
2- Lexemas no específicos culturalmente, tales como el peñi ‘el
hermano’, una lamwen ‘una hermana’, una papay ‘una señora’, nuestro kimün ‘nuestra sabiduría’, un pewma ‘un sueño’, la
ruka ‘la casa’, etc.
b) Cambio de código, que ocurre de esta manera:
1- Fórmulas de saludos y alguna pregunta, e.g. marimari ‘hola’, füta kuyfi ‘tanto tiempo’ ¿chumleymi? ‘¿cómo te va?’, pewkallal ‘hasta la vista’, etc.
2- Casos que rayan entre la transferencia y el cambio de código; en estos
casos ocurren lexemas o sintagmas de las variedades transandinas, principalmente
de Cautín y Malleco. Generalmente incluyen sintemas que traducen neologismos,
aunque no exclusivamente, e.g.: itrofill mongen ‘biodiversidad’, nuestro
tuwün ‘nuestro origen’, küpal ‘raza’, marichi wew ‘diez
veces venceremos’, etc.
5 Uso lingüístico por la sociedad non-mapuche
El empleo del mapuzungun por la sociedad patagónica no es comunicacional
sino emblemático y comprende no sólo una variada gama de campos semánticos
y de fenómenos morfológicos sino de entes receptores de la nomenclatura mapuche,
de clases de palabras empleadas y de acierto lingüístico, como veremos en
los párrafos siguientes.
5.1 Antroponimia
En los últimos años se ha hecho uso de nombres o supuestos nombres de origen
mapuche, los cuales son muy apreciados por ciertos sectores de la sociedad
dominante y en menor grado por la gente de ascendencia mapuche.
5.1.1 Antropónimos
Son muy pocos los verdaderos antropónimos mapuches usados, algunos como Lautaro, ya documentado desde el s. XVI, trasciende los límites de
sustrato mapuche y ha logrado una amplia difusión en el país incluyendo la
logia masónica a la que pertenecía San Martín, e.g:
5.1.2 Neo-antropónimos
Esta categoría, que denomino neo-antropónimos, empleada por la sociedad
dominante en Patagonia incluye unidades lexemáticas mapuches que podrían
ser parte de verdaderos antropónimos o simplemente han sido adoptados por
su significado o por lo agradable que resultaría al oído de los compiladores.
Hay listas ‘oficiales’ en las oficinas de Registro Civil, por lo menos en
Chubut y Neuquén que no han sido elaboradas por especialistas sino por legos
en el tema quienes han tomado vocablos comunes del mapuzungun incluyendo
arcaísmos de variedades trasandinas. Los más difundidos son:
5.2. Neo-Toponimia
Hay topónimos que no fueron impuestos por los pueblos originarios sino que
fueron creados por la sociedad dominante y desde su esquema de pensamiento,
por ello frecuentemente no reflejan la cosmovisión mapuche, e.g.:
5.3 Nombres supuestamente ‘en mapuche’
También se estila imponer nombres supuestamente mapuches a edificios públicos,
barrios y complejos deportivos, empresas, proyectos, comercios de variados
rubros, hotelería, productos, etc. son de diferente naturaleza, así se emplean
verdaderos lexemas mapuches generalmente sustantivos y verbos, antropónimos
y formas lingüísticas creadas con total desconocimiento de la morfología y
la sintaxis del mapuzungun, etc.
5.4.2 Sustantivos comunes cuyos referentes son muy variados, e.g.: nawel ‘tigre’, wenu ‘cielo’, mküyen ‘luna’, newen ‘fuerza, fortaleza’, pewma ‘sueño, etc.
5.4.3 Verbos básicamente infinitivos y en menor grado se ha recurrido
a formas finitas (conjugadas) en las que frecuentemente se incurre en errores
semánticos, cuando no morfológicos, e.g.:
[a] Infinitivos: con o sin afijos derivativos
ayewen ‘quedar riéndose’ los usuarios lo traducen por ‘alegría’.
kümelen ‘estar bien’ los usuarios lo traducen por ‘paz’.
[b] Formas finitas:
Elungey ‘le dieron’ distorsionado en eluney y se da el
significado de regalo.
Pinatu-han
[c] Formas finitas empleadas como adjetivos:
Quimey-tuhun en vez de küme tuwün ‘buen origen’
Quimey Tripanto en vez de küme tripantu ‘buen año’
Cumelen-Huenui en vez de küme wenüy ‘buen amigo’
5.4.4 Oraciones simples:
Son menos frecuente, e.g.:
Quime quipán, Kume kupan, Quimey quipan por küme
küpaymi ‘bien venido’.
Amulen Anay ‘estoy yendo’
6 Análisis de los nombre mapuches empleados
6.1 Plano fonético
6.1.0 Obviamente los vocablos o supuestos vocablos del mapuzungun están
adaptados a la fonología del castellano, en algunos casos se acercan y en
otros se alejan de la pronunciación original al punto de incurrir en distorsiones
de la forma original mapuche. Asimismo la sociedad dominante emplea grafía
que sigue al español en la transcripción de vocablos mapuches, ignorando los
alfabetos mapuches más difundidos por creer que se trata de una lengua ágrafa.
Si bien esta lengua no tiene una variedad estándar a la que pudiéramos tomar
como normativa, los dos alfabetos mencionados son los empleados por sociedad
mapuche en sus publicaciones.
6.1.1 Distorsiones fonológicas
Los fonemas mapuches que no tienen correlato obviamente deben ser adaptados
a la fonología española, pero se detectaron casos donde los fonemas del mapuzungun
que tienen correlato en español han sufrido alguna distorsión, e.g.:
Cume, quime, quimay, quimey, kuïmey en vez de küme ‘bueno’
Niñatum en vez de ngillatun ‘rogativa’
Ta coifi en vez de füta kuyfi ‘tanto tiempo’
6.2 Plano morfo-sintáctico
La falta de conocimiento del mapuzungun por parte de la sociedad dominante,
la escasez de una bibliografía coherente y adecuada de difusión popular y
la falta de instituciones de enseñanza del mismo llevan al público, que desea
emplear esta lengua, a incurrir en numerosos errores morfo-sintácticos pues
se intenta construir frases y oraciones a partir de la estructura del castellano,
siguiendo su sintaxis y categoría gramaticales, que obviamente difieren de
la lengua mapuche. He identificado los siguientes casos:
6.2.1 Calco lingüístico
Se entiende por calco la traducción literal de una forma lingüística de
una lengua a otra, por ejemplo: rascacielos del inglés skyscraper (sky =
cielo; scraper = rascador). En casos relevados el calco se realiza con elementos
del mapuzungun sobre estructuras castellanas. No se trata de formas lingüísticas
aceptadas por la comunidad lingüística mapuche sino de formas agramaticales
creadas por sus usuarios, e.g.:
Auka Pichi pretendiendo significar ‘pequeño salvaje’, concepto
extraño a la etnia.
Hue Telén pretendiendo significar ‘lugar tranquilo’, donde el
sufijo we ha sido confundido como sustantivo y el supuesto adjetivo
lo sigue en vez de anteponerse como corresponde a la sintaxis mapuche.
Peuma-ñi: forma agramatical en mapuzungun que calca la frase
castellana ‘sueño mío’, donde el posesivo sigue la sintaxis española y no
la vernácula que implica anteposición al sustantivo, i.e. que la forma correcta
es ñi pewma.
Ruca Liw: calca la sintaxis hispana, en la que el adjetivo se
pospone al sustantivo, además hay que aclarar que el adjetivo liw corresponde a variedades trasandinas.
6.2.2 Formas pidjinizadas
Hay frases que obviamente se han intentado construir con ayuda de algún
diccionario de los que circulan, que en la mayoría de los casos no tienen
rigor científico por cuanto sus compiladores ni son lingüistas ni conocen
la lengua vernácula e incurren en errores semánticos cuando no fonológicos
y morfológicos. Las frases resultantes en estos casos son formas pidginizadas,
pues se toman los elementos lexicales de la vernácula y se construyen sobre
la morfo-sintaxis de la lengua alóctona, en este caso el castellano, con
una simplificación de la morfología vernácula, e.g. recurriendo a la simple
yuxtaposición, o tomando una forma verbal y aplicándola a todas las personas,
etc.:
6.2.2.1 Yuxtaposición
Anay Ruca: supuestamente ‘casa de amigo(s). Nombre conformado
por el morfema discursivo anay y el sustantivo ruka ‘casa’,
resultando una forma completamente agramatical para el mapuzungun.
Cuu-cal (kuwü kal) ‘mano-lana’, esta frase intentaría expresar
‘lana hilada a mano’, pero carece de sentido en la lengua vernácula ya que
el hilado tradicional, designado con el verbo füwün, se hacía a mano
pues no había otro método, por ello esta frase transfiere el pensamiento
del hablante castellano.
Vuchalauquén-lien: significaría ‘gran lago de plata o plateado’,
aquí el adjetivo aparece unido al sustantivo como si se tratara de una sola
unidad y el sustantivo lien ‘plata’ se pospone, siguiendo la sintaxis
castellana, como un modificador del sustantivo.
6.2.2.2 Empleo de formas verbales
Aparecen formas verbales finitas o no finitas tomadas como sustantivos o
como adjetivos, e.g.:
Cumelen Hueney (küme wenüy): el infinitivo kümelen ‘estar
bien’ confundido con el adjetivo küme ‘bueno’ precede al sustantivo wenüy ‘amigo’.
Lof witray: el sustantivo lof ‘comunidad, unidad poblacional
mapuche’ precede a la forma verbal finita witray ‘se puso de pie’,
confundiéndolo con un sustantivo witran ‘visita’. Seguramente se
pretendió significar ‘comunidad del visitante’.
6.2.2.3 Uso erróneo del sufijo -we
Este morfema origina sustantivos a partir de raíces verbales con el sentido
locativo-instrumental y no significa ‘lugar’, así komütuwe no tiene
el sentido de ‘lugar donde se ve’ sino de ‘instrumento con que se ve’ i.e.
‘anteojos’. El uso inapropiado de este morfema ha originado numerosos compuestos,
tales como
Cug Hue: seguramente se intentó decir ‘lugar de las cosas hechas
a manos’ i.e. artesanías y se recurrió a la yuxtaposición del sustantivo kuwü ‘mano’ y el morfema -we.
Rayen-hué: para el que acuñó este nombre sería ‘lugar florido’,
concepto inexistente en el pensamiento mapuche, ya que las flores aparecen
en cualquier superficie con vegetación en la época apropiada.
6.2.2.4 Uso erróneo del morfema pu
Encontré dos casos donde se ha empleado el pluralizador pu, que sólo
determina sustantivos animados, como determinante de infinitivos, y por lo
tanto son formas agramaticales, a saber:
Pu challwan: supuestamente ‘los pescadores’; de challwan ‘pescar’.
Pu Kiñewün: supuestamente ‘unidos’; de kiñewün ‘volverse
uno’
6.2.3 Formas híbridas
Hay unos pocos nombres constituidos por morfemas mapuches y de otras lenguas,
en el caso de idiomas europeos, inglés o español, se ve la intencionalidad,
mientras que el caso de otras lenguas autóctonas se debe a confusiones, por
no poder identificar el origen de los morfemas en cuestión. Así se encontraron
casos híbridos mapuzungun-Inglés, mapuzungun-castellano, quechua-mapuzungun
y aonik’o ’a’yen-mapuzungun.
6.3 Plano semántico
En este plano se observan algunas distorsiones, por otro ante la falta de
conocimiento de la lengua vernácula, lo que lleva a forzar traducciones inaceptables
para ambas lenguas, especialmente cuando se quiere traducir metáforas y conceptos
ajenos a la cultura vernácula,
7 Conclusiones
Ya que la mayoría de las lenguas de los pueblos originarios de la región
ha desaparecido y el mapuzungun es el único superviviente se ha constituido
en una lengua emblemática de esta identidad regional, hecho que no ha ocurrido
con el galés, que goza de prestigio y cuya comunidad es considerada como la
génesis del estado chubutense, no ha sido sentido de la misma manera por el
grueso de la sociedad mayoritaria que valora en forma creciente lo autóctono,
incluyendo lengua, arte, etno-literatura, tejidos, platería, cerámica, etc.,
hecho que se traduce en este uso lingüístico que acabamos de considerar, en
la decoración, el en stamping en ropas con diseños mapuches, etc.
Todo ello demuestra que uso de la lengua mapuche por la sociedad no mapuche
no se encuadra dentro de una reivindicación étnica sino que es emblemática
y constituye una marca identitaria regional patagónica. Por ello la sociedad
dominante intenta indexar conceptos culturales ajenos a esta etnia con el
acerbo lingüístico de la misma sin tener en cuenta la cosmovisión y usos lingüísticos
vernaculares.