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por Jorge Alderetes .....
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SINTAXIS DEL QUICHUA SANTIAGUEÑO (Página 3)
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SINTAXIS DE ORDEN FIJO

 En el quechua, el orden básico de los constituyentes de una oración se caracteriza por la posposición del verbo, pero este ordenamiento en la variedad santiagueña suele ser alterado por influencia del español.  Los elementos que componen construcciones tales como la frase nominal (FN) y las cláusulas subordinadas, en otras variedades dialectales presentan un orden fijo de cierta rigidez que,  en el quichua santiagueño suele manejarse con cierta flexibilidad en algunos de los casos que detallaremos más adelante.  A continuación se verá  el ordenamiento de los elementos que entran en combinación para formar una frase nominal; las construcciones subordinadas serán analizadas en una Sección posterior.

ESTRUCTURA DE LA FRASE NOMINAL

 La frase nominal quechua está formada por un núcleo que va siempre al final de la frase y los modificadores que se anteponen a éste. El núcleo o cabeza puede portar sufijos que modifican la frase entera. De este modo, el quechua presenta un ordenamiento rígido Modificador-Núcleo, acorde con su carácter típicamente SOV, donde el núcleo está constituído por un sustantivo y los modificadores por toda una serie de elementos, pudiendo contarse entre éstos otro sustantivo, e incluso la partícula negativa mana . A continuación veremos ejemplos que ilustran este ordena- miento haciendo la salvedad de que se trata de lo normativo; posteriormente haremos mención
de los casos en que el quichua santiagueño altera esta sintaxis de orden fijo.
 

atun qari  hombre grande 
achka warmis muchas mujeres
chay atallpa esa gallina
yutu runtu huevo de perdiz
 

 En los ejemplos vistos, la función de modificador es ejercida, respectivamente por un adjetivo   (atun ‘grande'), un cuantificador (achka ‘mucho'), un demostrativo (chay  ‘ése') y otro nombre (yutu  ‘perdiz'). Nótese que cuando hay dos sustantivos, uno de ellos es el núcleo y el otro el modificador. En el último ejemplo, runtu  es el núcleo y  la raíz sustantiva yutu , en posición prenuclear, es el modificador.
Por influencia del adstrato, en el quichua santiagueño la pluralización del núcleo se efectúa mediante el plural castellano  -s cuando éste termina en vocal, y mediante el plural quechua _kuna cuando el núcleo termina en consonante.

 En el quechua hay siete clases de modificadores, cuyo ordenamiento es el siguiente:
 

modificador
Demostrativo
Cuantificador
Numeral
Negativo
Preadjetivo
Adjetivo
Atributo
NUCLEO
nivel
7
6
5
4
3
2
1
 

 

Nivel 1: Atributo
Son los sustantivos modificadores. El quechua admite hasta dos sustantivos en posición prenuclear.

Nivel 2: Adjetivo
El adjetivo puede modificar al atributo o a toda la frase atributiva (nivel 1) . Puede haber más de un  adjetivo, en tales casos el orden que les corresponde está determinado por factores semánticos: primero se da el que alude a la calidad, le sigue el que indica tamaño, luego viene el referente a la edad o condición, y finalmente el que denota color. En el quichua santiagueño, como se verá más adelante, el adjetivo puede posponerse al núcleo.

Nivel 3: Preadjetivo
Son raíces que  aparecen precediendo a los adjetivos.  Tienen el papel de graduar  la calificación que realizan los adjetivos. Es el caso de ancha  ‘muy'.

Nivel 4: Negadores
El negador mana , que ocupa la posición 4, no puede preceder directamente al núcleo, es decir, debe haber algún nivel intermedio.

Nivel 5: Numerales
La clase de los numerales puede estar formada por una  sola raíz: kimsa urpilas  ‘tres palomas' o por toda una frase:  chunka ishkayniyoq  wasis   ‘doce casas'.

Nivel 6: Cuantificadores
Esta clase está constituida por un número muy reducido de cuantificadores, entre los cuales se puede mencionar tukuy  ‘todo' y  achka  ‘mucho' que también cumple funciones de adjetivo. Al igual que los numerales, no exigen concordancia de número:  achka qaris  ‘muchos hombres'.

Nivel 7: Demostrativos
Esta clase está formada por los pronombres: kay  ‘este', chay  ‘ese', chaqay  ‘aquel'. Por ejemplo: chay qari  ‘ese hombre'.

 Como se puede apreciar, la frase nominal con un orden rígido de sus componentes, podría resultar sumamente complicada de concurrir simultáneamente los siete tipos de modificadores, pero esta situación no se registra en el habla cotidiana.
 Los elementos flexivos, como el de número (-kuna ), se añaden al núcleo.  Nótese que si el núcleo es elidido, la flexión la recibe el modificador inmediato, y éste se convierte en elemento nuclearizado.
 Tal como ya se ha adelantado, en la variedad santiagueña, debido al dilatado proceso de bilingüismo, se produce una severa transgresión a este orden rígido: el adjetivo suele postponerse al núcleo, lo que permite que  en estas situaciones quien reciba los sufijos de caso y enclíticos sea el adjetivo y no el núcleo. También, por influencia de la lengua dominante, el adjetivo opcionalmente puede tener flexión de número. Estos ejemplos ilustran dichas situaciones:

lokro ancha sumaqta ruwarani  hice un locro muy lindo
warmisitas sumaqkuna mujercitas hermosas 
 

 La frase nominal, en su versión más simple, está formada por un núcleo y varios modificadores constituidos por raíces nominales simples o partículas como mana . Pero además hay raíces nominales,  como el caso de los numerales, que en sí pueden constituir toda una frase de elaboración compleja, tal como en waranqa  ishqon  pachak ishqon chunka  ishkayniyoq    ‘mil novecientos noventa y dos' . Aparte de ellos, el núcleo puede recibir  modificadores derivados  como por ejemplo: warmi  qosayoq  ‘mujer con marido', mora mikuna  ‘mora comestible', etc.
 Nótese que una FN puede contener oraciones íntegras que actúan como modificadores del
núcleo, previa nominalización. Esto ocurre, por ejemplo, en la frase qari onqosqa  ‘hombre enfermo', que  en un análisis más abstracto contiene la oración qari onqokun  ‘el hombre se enferma'. Esta  oración , nominalizada por medio de _sqa , funciona como modificador del
núcleo qari ; se trata pues, de una cláusula relativa en función adjetiva.

 Por ser una construcción característica del quechua y por su influencia en el español dialectal del NOA, se verá a continuación un tipo de construcción nominal compleja: el de la frase genitiva. Esta construcción presenta el orden rígido elemento posesor-elemento poseído, que es respetado rigurosamente por el quichua santiagueño, como puede observarse en los siguientes ejemplos:
 

tata_n_pa wasi_n la casa de su padre
pay_pa atun kaspi_n el palo grande de él 
qam_pa mawka wasi_yki tu vieja casa
wasi_p punku_n la puerta de la casa
 

 Tal como puede advertirse, las construcciones ofrecidas exigen la flexión del elemento posesor en el caso genitivo (marcado por _pa  o su apócope _p ) así como la de persona para el elemento poseído: éste concuerda  con el primero (noqa_p wasi_y  ‘mi casa', qam_pa wasi_yki  ‘tu casa', pay_pa wasi_n  ‘su casa'). En tales construcciones el elemento posesor funciona como un atributo del núcleo, que en este caso es el elemento poseído. Ambos constituyentes pueden recibir modificadores, como en este ejemplo:

mana kiruyoq qampa machu kaballuyki
tu viejo caballo sin dientes

 Del mismo modo, el elemento posesor puede entrar en una relación de posesión respecto a otro, como en:

yanasu_n_pa tata_n_pa allqo_n     el perro del padre de su amigo

 En todos los ejemplos citados, la relación de posesión o pertenencia se da de modo que la persona posesora o el elemento al cual le pertenece algo va delante de aquello que es poseído o que resulta ser parte de él.
 
CONCORDANCIA

 El quechua observa la concordancia de persona y número pero no existe concordancia de género puesto que la distinción entre masculino y femenino se da directamente con las raíces:
wayna ‘muchacho', sipas  ‘muchacha', qari  ‘hombre', warmi  ‘mujer', etc. Los nombres ambiguos respecto del sexo se modifican mediante la anteposición de qari  y warmi  para los humanos y orqo  y china  ‘macho' y ‘hembra' respectivamente, para los no humanos. Así se tiene, por ejemplo: qari waa  ‘hijo', warmi waa  ‘hija', orqo allqo  ‘perro', china allqo ‘perra'.  Sin embargo, en el quichua santiagueño, la distinción de género no es un fenómeno marginal, ya que utiliza amplia- mente los diminutivos españoles, inclusive aplicados a frases verbales nominalizadas. [3]
 Por ejemplo, se  utilizan los diminutivos -ito ~ -ita-sito ~ -sita-illo ~ -illa:
 

allqetu 
wasisita 
machaqwaysita 
taqellu
perrito 
casita 
viborita 
arbolillo
 

 En algunos casos se produce una alteración de la raíz, como en el siguiente:

atoq  >  atitoq     'zorrito'.
 

 En los otros dialectos quechuas, en la relación de parentesco se distingue entre churi  (hijo o hija respecto del padre), y  wawa  (hijo o hija respecto de la madre), con sus modificadores respectivos para señalar el sexo. Esto se va perdiendo en Santiago, ya que wawa se usa indistintamente y churi sólo señala al hijo varón. Las relaciones entre hermanos se expresan mediante:

 
turay 
wawqe 
pana 
ñaña
hermano respecto de la hermana 
hermano respecto del hermano 
hermana respecto del hermano 
hermana respecto de la hermana
 

CONCORDANCIA DE PERSONA
a) Concordancia de persona en las frases de genitivo:
 Este tipo de concordancia es de naturaleza obligatoria y se da  entre el elemento poseído y el posesor. La concordancia de las construcciones genitivas se marca por medio de los sufijos de posesión, como en los siguientes ejemplos:

noqa_p  warmi_y 
qam_pa  warmi_yki 
pay_pa  warmi_n
mi mujer 
tu mujer 
su mujer 

b) Concordancia entre el sujeto y el verbo:
 La concordancia de sujeto-verbo en las oraciones, se indica por medio de las marcas de persona actora para las oraciones simples:

noqa aycha_ta miku_ni  yo como carne
  1ªp                        1ªp
qam aycha_ta miku_nki tú comes carne
  2ªp                        2ªp

 

y para la cláusula principal de las oraciones complejas:

qamqa  kutinayta mañaara_nki  tú me pediste que me quedara
    2ªp                                2ªp
 

 La situación es diferente  para el caso de las oraciones subordinadas ya que, siendo éstas por lo general nominalizadas, exigen el empleo de las referencias personales de posesión. Por ejemplo:

qamqa suk urpila_ta  apamu_sqa_yki_ta
   2ªp                                         2ªp
vi  que trajiste una paloma
 
payqa suk urpila_ta apamu_sqa_n_ta qaani
    3ªp                                      3ªp  
vi que él trajo una paloma

 

aquí el verbo subordinado concuerda con su sujeto: a qam  le corresponde _yki  y a pay  le corresponde _n.

 Debido a la marca personal explícita que conlleva el verbo subordinado, los pronombres-sujeto pueden ser omitidos libremente:

suk urpila_ta  apamu_sqa_yki_ta qaani  

suk urpila_ta  apamu_sqa_n_ta qaani

significando estas oraciones exactamente lo mismo que las anteriores.

c) concordancia de objeto-verbo:
 El quechua exige también la concordancia de objeto y verbo. Por ejemplo:

noqa  qamta  qaa_yki yo te veo
          2ªp           2ªp
qam noqata  qaa_wa_nki tú me ves
         ªp            1ªp
pay qamta  qaa_su_n él te ve
         2ªp         2ªp

 

se puede apreciar cómo el verbo lleva la referencia personal de objeto (_yki, _wa   y _su ) en concordancia con la referencia pronominal marcada en el caso _ta  (que puede ser elidida sin alterar el significado de la oración).
 Como el quechua no posee marca de objeto de 3ra.persona en este caso va explícito la FN marcada con _ta :

noqa pay_ta qaa_ni                yo le veo

 El quichua santiagueño ofrece una demarcación morfológica y semántica mucho más clara que los otros dialectos, entre los sufijos que marcan la persona actora, por un lado, y la persona objeto, por el otro.
  En la mayoría de los casos de transición ( de 2ª  y 3ª persona a 1ª,  y  de 3ª  persona a 2ª) se tiene el orden V-PO-PS (Verbo-Persona Objeto-Persona Sujeto), y solamente en la transiciónde 1ª a 2ª se tiene el orden V-PO.
 

qaa_wa_nki  
        1ª    2ª 

qaa_su_ni 
        2ª  1ª 

me ves 
 

te veo 

qaa_wa_n 
       1ª   3ª 

qaa_su_n 
      2ª   3ª 

me ve 
 

te ve 
 

 

CONCORDANCIA DE NUMERO
 En el quichua santiagueño la concordancia de número es, en general, obligatoria, tanto para las construcciones genitivas como para la relación sujeto-verbo. La excepción la constituyen frases como:

sonqonkuna     los corazones de ellos

tratadas anteriormente. En todo lo demás, hay concordancia:

noqayku_p  wasiyku 

 

nuestra casa  (exclusivo)

 

noqanchis_pa  wasi_nchis nuestra casa  (inclusivo)
      1pl                       1pl  

 

paykuna_p  wasi_nku

 

la casa de ellos

     3pl                  3pl

 

noqayku tantata ranti_yku

 

nosotros compramos pan (exclusivo)

    1pl                          1pl

 

qam_kuna tantata ranti_nkichis

 

ustedes compran pan

     2pl                              2pl
 

 Con respecto a las construcciones de posesivo es de advertir que el santiagueño no admite simultáneamente la pluralización abierta del objeto poseído y del posesor. Por ejemplo:

  *  paykuna_p  wasi_nku_kuna    las casas de ellos

es inaceptable, al igual que:

 *  noqanchis_pa  wasi_nchis_kuna       nuestras casas

 
 
 

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[3]     Por ejemplo: kasqetan cuya traducción sería ‘su sidito" y proviene de ka_sqa_n ,
es decir, el verbo kay ‘ser', el subordinador _sqa , al cual se le aplicó el diminutivo español -ita/o,
y la marca de 3ª persona _n(regresa a Texto Principal) 
[4]     La expresión 'sol alto' en las regiones rurales  hace referencia a la hora en que los rayos
del sol caen en forma vertical.  (regresa a Texto Principal)